La Resistance Boulangerie, fundada por Daniel Bennseñor, abrirá en aproximadamente un nuevo local en la esquina de Gabriel A. Pereira y Pedro Francisco Berro, en Pocitos. Este espacio contará con 60 m² y funcionará con un modelo similar al primer local de la marca, cuando el foco estaba puesto en el mostrador, el pan y la venta rápida. "Queremos volver a nuestras raíces. Que la gente pueda comprar pan, croissants u otros productos de la panadería e irse. Algo más dinámico, más rápido, de pasada”, explicó a InfoNegocios.
Destacó la elección del punto, ya que responde a una característica que el fundador considera fundamental para la marca: las esquinas. “Me encanta ese lugar, me encanta la esquina. Dos de nuestros locales están en la esquina; es una forma más práctica para los clientes: se baja, compra y se va”, señaló.
Asimismo, sostuvo que este crecimiento está acompañado por la nueva planta que concentra la elaboración del resto de locales. La instalación cuenta con 600 m² distribuidos en tres pisos, cámaras de frío y maquinaria especializada para la producción. Desde allí salen diariamente los productos que abastecen los locales de La Resistence.
“Antes producíamos en cada local y era muy romántico, pero se complicaba porque de repente en un local te quedaba de una manera y en otro de otra. Tener todo acá, en un solo lugar, nos está haciendo más fácil crecer”, explicó Bennseñor.
La planta cuenta con 4 hornos industriales, entre otro equipamiento específico. La mayor parte de la maquinaria es importada desde Italia y Argentina, ya que Uruguay no cuenta con fabricantes de este tipo de equipos.
Actualmente, la planta trabaja aproximadamente entre un 70% y un 80% de su capacidad, aunque la empresa analiza ampliar la estructura si la demanda continúa creciendo. “Uno a menudo quiere que un proyecto sea exitoso y, si es exitoso, después te demanda más producción, más gente y más espacio”, sostuvo.
En otro orden, expresó que la empresa nació hace 10 años con una propuesta distinta para el mercado uruguayo: una panadería moderna basada en masa madre, ingredientes naturales y productos elaborados diariamente. “Cuando abrimos, hicimos algo diferente a lo que eran las panaderías tradicionales. Empezamos a vender pan de masa madre, con un producto muy cuidado y algunos productos distintos a los que se ofrecían en plaza”, recordó.
En aquel momento, explicó, la masa madre todavía era un concepto poco conocido para el consumidor uruguayo. “Hoy ya está mucho más instalado, pero en ese momento la gente tenía que verlo, entender cómo se hacía y probarlo”, indicó.
En tanto, resaltó que la clave estuvo en enfocarse en aquello que la empresa sabe hacer mejor. “Creo que nuestro métier, lo que nosotros sabemos hacer bien, es el pan. Y por eso nos destacamos”, afirmó.
Aunque el próximo paso será Pocitos, el Prado continúa siendo una zona de interés para la empresa. De hecho, era el barrio donde inicialmente buscaban abrir un nuevo local. “Queríamos salir en el Prado, pero no encontramos ningún local que nos gustara. Buscábamos una esquina”, explicó.
Según Bennseñor, esa zona permitiría llegar a nuevos barrios cercanos, aunque la expansión dependerá de encontrar oportunidades que se adapten al modelo de la marca.
El empresario explicó que la centralización de la producción permite pensar en nuevas aperturas, aunque siempre con el foco puesto en sostener la calidad. “Si aparece un lugar donde siento que tiene sentido, que podemos mantener la calidad y que el equipo puede acompañar, seguramente lo hagamos”, indicó.
Por último, subrayó que uno de los principales logros de estos 10 años fue la comunidad que se generó alrededor de La Resistance. “Estos años fueron muy intensos y muy lindos porque se generó una comunidad muy fuerte. “Hay gente muy fanática de la marca”, señaló.
“Este proyecto me reafirmó cuál es nuestro foco: la excelencia en el pan”, concluyó Bennseñor.