Listas de espera, contratos que llegan a 2048 y precios de hasta US$ 250.000 (así funciona el negocio de los palcos en el Gran Parque Central)

Los palcos VIP son una importante fuente de financiamiento para los grandes clubes uruguayos y los dos más grandes: el Club Atlético Peñarol y el Club Nacional de Football atraviesan una situación particular que es que no tienen disponibilidad.

Según explicó a InfoNegocios Felipe Robaina, representante comercial de Nacional, el Gran Parque Central cuenta con unos 250 palcos en total, aunque alrededor de 240 son los que efectivamente están comercializados. El resto se reserva para cuestiones protocolares, delegaciones visitantes y requerimientos de Conmebol. “Los otros que tenemos no los tenemos a la venta porque son para cumplir con requisitos protocolares y de Conmebol”, señaló.

Actualmente, todos los palcos disponibles están vendidos. La situación es similar a la del estadio Campeón del Siglo, aunque desde Peñarol decidieron no participar de esta nota debido a que los palcos del estadio aurinegro también están totalmente comercializados y recién comenzarán a renovarse el próximo año, por lo que el club aseguró no tener aún referencias actualizadas sobre futuros precios.

En el caso de Nacional, los contratos originales suelen venderse por períodos de 10 o 15 años, aunque luego se ofrecen extensiones de distinta duración. “Las extensiones pueden ser de cinco, 10 o 15 años. Ahí ya varía bastante según cada negociación”, explicó Robaina. Eso derivó en contratos con vencimientos muy distintos: algunos terminan en 2026 y otros llegan hasta 2048.

La explicación está ligada con las distintas etapas de construcción y financiamiento del estadio. “Cuando Nacional necesitó fondos para las obras, se les ofrecieron extensiones a los palquistas y con eso se financió”, comentó.

Los precios también varían según la ubicación. Los palcos más cotizados son los ubicados en los niveles inferiores de la tribuna José María Delgado, donde históricamente se concentra el público de mayor poder adquisitivo. “El año pasado vendimos uno por 10 años a US$ 150.000 en el nivel dos”, indicó Robaina. En el nivel cero, los valores pueden alcanzar los US$ 200.000 y el récord hasta ahora fue una operación de US$ 250.000 por un palco vendido a 15 años.

Aun así, desde el club manejan una referencia general más amplia. “Cuando alguien pregunta así medio en la carrera, le decimos que un palco promedio vale US$ 100.000 por 10 años”, afirmó. Ese valor corresponde principalmente a palcos de la tribuna Atilio García o de los niveles superiores de la Delgado.

Más allá de la ubicación, los palcos incluyen estacionamiento —en el caso de la Atilio, con cochera debajo de la tribuna—, aire acondicionado, kitchenette equipada con frigobar y pileta, baño privado, TV cable, además de servicios de limpieza y mantenimiento incluidos en las expensas.

El perfil de los compradores también cambió con el tiempo. Según Robaina, los primeros niveles de la Delgado concentran a empresarios y familias de alto poder adquisitivo que incluso han ido renovando contratos para heredarlos a futuras generaciones. “Hay gente que renueva para los hijos o los nietos. El dinero ahí no les importa”, aseguró.

En cambio, en otros sectores el público es más heterogéneo y joven. “La Atilio es un público más terrenal, aunque hay de todo en todos los sectores”, comentó.

Pese al interés constante, la disponibilidad es prácticamente nula. “El 99% de las consultas las tenemos que rechazar porque no tenemos nada”, reconoció Robaina. La expectativa del club es que recién entre 2030 y 2032 comiencen a liberarse más espacios, cuando venzan buena parte de los contratos actuales de la tribuna Atilio y de los niveles superiores de la Delgado.

Sin embargo, incluso en esos casos, Nacional suele otorgar prioridad de renovación a los actuales titulares. “Normalmente siempre terminan renovando los que están”, explicó.

Mientras tanto, el club ofrece alternativas como el “Palco Hospitality”, una modalidad anual pensada para empresas o hinchas que buscan una experiencia similar mientras esperan que eventualmente se libere algún palco tradicional.

A futuro, el escenario podría volver a modificarse con el mega proyecto de remodelación del Gran Parque Central que Nacional analiza actualmente. Aunque Robaina aclaró que “todavía está muy verde”, admitió que una eventual aprobación podría derivar en nuevas campañas de extensiones y comercialización vinculadas a las obras.