La empresa uruguaya fabricante de galletitas La Trigueña se encuentra en una etapa avanzada de conversaciones para adquirir la marca de alfajores Juana la Loca, una de las propuestas más innovadoras que surgieron en los últimos años dentro del competitivo mercado local de golosinas.
Si bien ninguna de las compañías confirmó oficialmente la operación, InfoNegocios supo que las tratativas estarían encaminadas y podrían derivar en el traspaso de la marca creada en torno al exitoso concepto del alfajor de salchichón de chocolate, producto que logró diferenciarse dentro de una categoría históricamente dominada por jugadores tradicionales.
De concretarse, la adquisición representaría un movimiento estratégico para La Trigueña, empresa fundada en 1987 por Anselmo y Dolores, que construyó una sólida presencia en el mercado uruguayo a partir de sus líneas de galletitas y crackers, con marcas ampliamente distribuidas en supermercados y comercios de todo el país. Durante los últimos años, la compañía atravesó un proceso de profesionalización y expansión que incluyó una mayor presencia en mercados internacionales.
La operación también supondría el ingreso más decidido de La Trigueña al negocio de los alfajores, una categoría que en Uruguay mantiene altos niveles de consumo y donde la innovación se ha convertido en un factor clave para captar nuevos públicos.
Juana la Loca nació en 2018 a partir de una receta casera basada en el tradicional salchichón de chocolate uruguayo. Sus fundadores apostaron por transformarlo en un alfajor, incorporando dulce de leche y cobertura de chocolate, una combinación que rápidamente llamó la atención del mercado. La marca comenzó vendiendo exclusivamente por redes sociales y posteriormente logró ingresar a las principales cadenas de supermercados del país.
El crecimiento fue acelerado. En 2021 la empresa inauguró su propia planta industrial en Montevideo para controlar integralmente el proceso productivo y ampliar su portafolio con nuevas líneas de productos.
En 2023, directivos de la compañía afirmaban que estaban produciendo alrededor de 20.000 alfajores por día y que distribuían sus productos en los 19 departamentos del país, impulsados por una expansión sostenida de la demanda.
Además de sus tradicionales alfajores de salchichón de chocolate, Juana la Loca incorporó variantes clásicas, productos sin gluten, barras de salchichón, bocaditos y dulce de leche, ampliando su alcance comercial.