El proyecto llega después de un primer período de crecimiento orgánico. LicitaUY ya trabaja con más de 100 clientes, acumula casi 600 licitaciones presentadas y cerca de 200 adjudicaciones, mientras que la compañía estima que la primera fase de la plataforma le permitirá atender a unos 250 clientes. Para Meleras, el diferencial está en que la tecnología nace desde el conocimiento del negocio y no al revés. “Nuestra plataforma está hecha al revés que el resto: a partir de nuestro know-how, conocimiento y experiencia en lo que es la venta al Estado, se está creando la plataforma tecnológica”, explica.
La segunda fase, prevista para marzo o abril de 2027, ampliará el alcance con más servicios automatizados y un marketplace de soluciones asociadas a las compras públicas, incluyendo herramientas vinculadas a garantías, financiación, adelanto de facturas y fletes. A esto se suma una base de información histórica que reunirá las compras públicas desde 2002 hasta la actualidad, junto con las previsiones de compras de los organismos. “El cliente se puede adelantar a traer la muestra. Si no lo trabaja, importar una muestra para competir”, señala Meleras, destacando que el objetivo es que la plataforma no solo sirva para detectar llamados, sino también para identificar nuevas oportunidades comerciales.
En ese sentido, el crecimiento previsto también supone una expansión territorial: LicitaUY planea acercarse a empresas de todo el país a través de cámaras empresariales y, una vez consolidada la operación local, llevar el producto a otros mercados bajo la marca LicitaLatam. La meta planteada para Uruguay es superar los 1.000 clientes durante 2027, mientras que la internacionalización comenzaría en el segundo semestre de ese año. “Primero es afianzarse en Uruguay, y después, mediados del año que viene, o en el segundo semestre, empezar a llevar el producto bajo LicitaLatam a Latinoamérica”, adelanta la empresaria.
Detrás de esta expansión hay hoy un equipo de entre 12 y 15 personas, integrado por especialistas en compras públicas, analistas, abogados, escribanos, diseñadores, comunicadores, administrativos y un equipo tecnológico. Pero el objetivo de fondo es mayor que digitalizar trámites: “Queremos ayudar a las empresas a democratizar el acceso a las licitaciones”, resume Meleras. La apuesta de LicitaUY es convertir ese proceso, históricamente asociado a burocracia y barreras de entrada, en una nueva línea de negocio para empresas de distintos tamaños y, desde Uruguay, construir una plataforma con escala regional.