EVE-MOVE ya opera 80 cargadores en Uruguay y proyecta superar los 100 puntos este año

(Por Antonella Echenique) Conversamos con el Ing. Federico Arismendi, director de EVE-MOVE, sobre el crecimiento de la red de carga eléctrica en Uruguay, cuánto cuesta hoy instalar un cargador en un hogar y los planes de expansión de la empresa hacia Argentina.

La movilidad eléctrica continúa ganando espacio en Uruguay y, con ella, crece también la infraestructura necesaria para sostener ese avance. En ese contexto, EVE-MOVE -empresa especializada en soluciones de carga para vehículos eléctricos- ya cuenta con 80 cargadores operativos en el país y proyecta superar los 100 puntos en el corto plazo.“Hoy tenemos un total de 80 cargadores en nuestro sistema y, con los que están en vías de instalación, superaremos los 100 puntos”, señaló el Ing. Federico Arismendi, director de la empresa, en diálogo con InfoNegocios.

Actualmente, la red de EVE-MOVE se compone de un 60% de infraestructura privada y un 40% de acceso público, una proporción que refleja cómo el negocio sigue estando impulsado principalmente por empresas y hogares, aunque la red pública viene ganando terreno. “Hoy la red pública representa una porción menor del negocio, aunque viene creciendo fuertemente. Estimamos que para fin de año ambas verticales estarán bastante equilibradas”, explicó.

La empresa comenzó a operar en 2019 con un modelo centrado en la fabricación de equipos propios. Con el tiempo, la estrategia evolucionó. “En una primera etapa fabricábamos nuestros propios cargadores. Después, por una cuestión de costos, empezamos a importar equipos, aunque seguimos aportando valor en el desarrollo y el software”, contó Arismendi.

Uno de los hitos de la empresa llegó en 2021, cuando instaló el primer cargador de vía pública fabricado completamente en Uruguay, ubicado en Costa Urbana. Más adelante, en 2023, fue seleccionada por un organismo internacional para trabajar junto a UTE en el desarrollo de la primera red interoperable del país.

En 2024, además, participó junto a Codeleste y la Facultad de Ingeniería (Faraday Lab) en un proyecto de investigación para optimizar la carga de buses eléctricos y reducir la degradación de sus baterías.

Hoy, el diferencial de la empresa no pasa únicamente por el hardware, sino también por la gestión integral del ecosistema de carga: ingeniería previa, ejecución de obras, suministro de equipos y administración posterior mediante plataformas propias. A través de Eve Manager y la app Eve-Move, la compañía gestiona pagos, facturación, soporte técnico y mantenimiento. Además, desarrolló un sistema propio de gestión de flotas eléctricas para empresas, diseñado para optimizar los tiempos de carga y reducir costos energéticos.“Permite cargar en los momentos de menor costo energético sin afectar la operativa, generando ahorros del orden del 40%”, afirmó Arismendi.

¿Cuánto cuesta instalar un cargador en el hogar? A medida que aumenta la venta de vehículos eléctricos, también crece el interés de usuarios particulares por contar con un punto de carga en sus casas.

Según explicó Arismendi, el cargador más habitual para viviendas es el de 7 kW, aunque algunos hogares avanzan hacia soluciones de 11 kW.

Actualmente, un equipo residencial se encuentra entre US$ 490 y US$ 550, mientras que la instalación eléctrica puede rondar los US$ 450, dependiendo de las características de cada vivienda.

El costo final depende de factores como la calidad y potencia del equipo, el tipo de arquitectura (con cable integrado o socket) y las adecuaciones eléctricas necesarias.“Primero evaluamos la potencia contratada que tiene el hogar y la instalación existente. Si alcanza, se puede tomar energía desde el tablero actual. Si no, hay que hacer una adecuación o pedir un aumento de potencia”, explicó.

Uno de los desarrollos que EVE-MOVE viene impulsando es la gestión dinámica de potencia, una tecnología que ajusta automáticamente la carga del vehículo según el consumo eléctrico del hogar. Por ejemplo, cuando no hay otros consumos importantes, el cargador puede utilizar toda la potencia disponible. Sin embargo, si se encienden equipos como aire acondicionado, cocina eléctrica o calefón, el sistema reduce automáticamente la potencia de carga para priorizar el uso doméstico. “Eso permite incluso trabajar con potencias contratadas más bajas y optimizar el costo energético”, señaló Arismendi.

Para Arismendi, las principales barreras para seguir expandiendo la infraestructura de carga son la disponibilidad de espacios adecuados y la conexión a la red eléctrica. Sin embargo, entiende que el escenario seguirá evolucionando positivamente, impulsado por una mayor adopción de vehículos eléctricos y una oferta tecnológica cada vez más accesible.Mientras consolida su operación en Uruguay, EVE-MOVE también comenzó a dar sus primeros pasos en Argentina. La empresa ya trabaja en proyectos en provincias como Mendoza y Buenos Aires, junto a socios locales. “Argentina está empezando a crecer en movilidad eléctrica y nosotros ya estamos cerrando los primeros contratos”, concluyó Arismendi.