El mundo crece menos (el FMI advierte por el impacto económico de la guerra en Oriente Medio)

El World Economic Outlook proyecta una desaceleración del crecimiento global y un freno en la desinflación tras el shock geopolítico. En datos, la economía mundial crecerá 3,1% en 2026 y 3,2% en 2027, por debajo de lo proyectado antes de la crisis del estrecho de Ormuz

El último informe World Economic Outlook del Fondo Monetario Internacional (FMI) confirma un cambio de clima en la economía global: el crecimiento pierde impulso y la incertidumbre vuelve a instalarse en el centro de la escena, esta vez de la mano del conflicto en Oriente Medio.

El informe, titulado Global Economy in the Shadow of War, parte de un hecho concreto que es que el estallido de la guerra a fines de febrero interrumpió una trayectoria que venía mostrando cierta solidez, apalancada en la inversión tecnológica, condiciones financieras relativamente favorables y una moderación en las tensiones comerciales. Ese escenario se quebró abruptamente. La disrupción en una región clave para la oferta de hidrocarburos reintroduce el riesgo de una crisis energética, con efectos directos sobre costos, cadenas de suministro e inflación a escala global.

En este nuevo contexto, el organismo proyecta que la economía mundial crecerá 3,1% en 2026 y 3,2% en 2027, por debajo del ritmo reciente. La corrección es moderada en términos agregados, pero significativa en su señal y el principal ajuste responde al shock geopolítico, ya que antes del conflicto incluso se esperaba una revisión al alza del crecimiento.

Detrás de ese promedio global hay una dinámica menos homogénea. Mientras las economías avanzadas muestran cierta estabilidad, el impacto es más marcado en las economías emergentes y en desarrollo, particularmente en aquellas dependientes de la importación de energía, que enfrentan una combinación más compleja de inflación, depreciación cambiaria y menor actividad.

La inflación, justamente, aparece como otra de las variables que se recalibran. El proceso de desinflación global se interrumpe: el FMI prevé que el índice general aumente hasta 4,4% en 2026 antes de retomar la senda descendente en 2027. El encarecimiento de la energía actúa como un clásico shock de oferta, elevando costos en toda la economía y erosionando el poder de compra. A esto se suma un riesgo no menor para los bancos centrales: que las expectativas inflacionarias se desanclen, lo que obligaría a endurecer la política monetaria con impacto directo sobre la actividad.

Más allá del escenario base —que asume un conflicto acotado en duración e intensidad— el informe pone el foco en los riesgos. Si la guerra se prolonga o escala, el crecimiento global podría caer a niveles cercanos al 2% y la inflación escalar hacia el entorno del 6%, un combo que acercaría a la economía mundial a una situación de virtual estancamiento.

El documento también deja una lectura más estructural. La economía global no solo enfrenta un shock coyuntural, sino que avanza hacia un entorno más fragmentado y multipolar, con tensiones geopolíticas persistentes, reconfiguración del comercio y mayor peso de consideraciones estratégicas en las decisiones económicas.

Para el mundo empresarial, esto implica operar en un escenario donde la volatilidad es una condición permanente. Costos energéticos más inciertos, mercados con desempeños cada vez más divergentes y un sistema internacional menos integrado configuran un tablero más exigente.

Cavani se va a Estados Unidos con La Celeste (y el Mundial tiene vinos UY)

Si hay un jugador que no podía faltar en el Mundial es Edinson Cavani, quien dice presente en Miami a través de sus vinos. Según confirmaron a InfoNegocios allegados al Grupo CAVANI, las cinco etiquetas de la marca viajaron ayer desde Uruguay y llegan el fin de semana a Estados Unidos, siendo adquiridas por La Celeste Imports, una firma con base en Miami, donde la selección jugará dos partidos de la primera fase.