El volumen de la demanda laboral en febrero disminuyó, producto de los feriados de carnaval y la diferencia de días con respecto a enero. Sin embargo, según los datos del nuevo Monitor Laboral de la consultora en recursos humanos Advice, aislando estos efectos, el mercado laboral recuperó dinamismo en la mayoría de las actividades. En concreto, el mercado laboral creció un 5% con respecto a enero, registrándose un impulso fuerte en la educación (vuelta a clases) y construcción (reanudación de obras tras licencia reglamentaria), y una caída de la demanda laboral en actividades vinculadas al turismo, tras el “pico” de enero.
Por otro lado, la variación interanual fue de un -2%, la primera desde marzo de 2024, siendo un indicador a seguir monitoreando en el transcurso de 2026.
Ahora bien, más allá de la coyuntura mensual, el nuevo informe del Monitor Laboral se detiene en un análisis interesante: la demanda de trabajo asociada a los Servicios Globales en Uruguay, un sector que emplea a más de 34.000 personas en el país, en más de 660 empresas. De hecho, según Advice, “los servicios globales provistos desde Uruguay equivalen a un 5% del PBI nacional y representan el 58% de los servicios que exporta el país (2,5 veces más que el turismo), posicionándose como uno de los sectores más relevantes de la economía”.
¿Qué muestran los datos? Dos mojones significativos: crecimiento destacado (2020-2022) y pérdida de dinamismo y estancamiento (2023- al presente).
En el primer caso la demanda laboral asociada a Servicios Globales multiplicó 6 veces su volumen, alcanzando un máximo de 3.000 oportunidades de empleo en 2022. Este crecimiento tan significativo se produjo en el contexto de la pandemia de Covid-19, cuando se disparó la demanda global de servicios TI (que explican cerca de la mitad de los empleos demandados).
“Al mismo tiempo –dice el documento–, en el ámbito de los servicios empresariales, la pandemia aceleró procesos de digitalización del trabajo que ya venían en desarrollo, reforzando la tendencia de empresas globales a deslocalizar parte de sus operaciones y contratar talento a distancia”.
En cuanto al segundo caso, la demanda laboral perdió dinamismo ajustándose un 17,7% a la baja en 2023 y permaneciendo alrededor del mismo nivel a partir de ese momento (entre 2023 y 2025, un promedio de 2.553 oportunidades de empleo cada año).
“A diferencia de la generalidad del mercado de trabajo en Uruguay, que en 2024–2025 tuvo una clara tendencia expansiva (con un nivel de demanda que superó al de 2022 y se tradujo en un récord de empleo), la demanda de trabajo asociada a los Servicios Globales permaneció relativamente estable: si bien en 2025 se registró un crecimiento en relación a 2024, se ubicó aún un 12% por debajo del máximo alcanzado en 2022”, dice Advice.
¿Qué Servicios Globales demandan más trabajadores en Uruguay?
Según la consultora, si se analizan las oportunidades de empleo publicadas por empresas de Servicios Globales según las actividades en las que se especializan los puestos demandados, se destacan dos grandes tipos de servicios.
Un 46% de las oportunidades provienen del área de servicios TI, dentro de los que hay una clara predominancia de los servicios de software (29%), que comprenden todo su ciclo de vida como producto (desde la arquitectura y diseño hasta su implementación).
Por otra parte, un 38% de los puestos se demandan para servicios empresariales, en los que las áreas de soporte administrativo (18%) comercial y logístico (14%) explican la mayor parte de la demanda laboral. Otros procesos transversales y servicios especializados de menor peso relativo (producción creativa, servicios legales, arquitectura e ingeniería) se agrupan en la categoría “Otros servicios”, representando el 11% restante.
Cuando contratar cuesta más caro: un problema de competitividad
El estancamiento de la demanda de empleo asociada a los Servicios Globales puede explicarse, según Advice, por un encarecimiento de Uruguay para las economías del mundo, un problema que, si bien no es nuevo, se encuentra actualmente en un punto álgido.
El indicador de competitividad extrarregional elaborado por el Banco Central, que mide los precios relativos de Uruguay ante las principales economías del mundo, registró en enero de 2026 los valores más bajos desde el inicio de la serie de datos, en el año 2000. “Esto significa que Uruguay hoy es más caro para el mundo que por lo menos en los últimos 26 años”, dice el informe.