De hacer 400 panes por semana a producir 15.000 por día (la historia detrás de Gorilla’z y el boom hamburguesero)

Con una inversión superior a US$ 250.000 y una nueva planta en Lezica, Gorilla’z atraviesa una nueva etapa de crecimiento tras multiplicar su producción y expandir su presencia en el mercado.

Fotografía Estudio Cavur

Gorilla’z pasó de producir 400 panes por semana en 2022 a alcanzar hoy cerca de 15.000 unidades diarias. La empresa, especializada en panes para hamburguesas, acaba de invertir más de US$250.000 en una nueva planta en Lezica, en medio del crecimiento de la escena hamburguesera uruguaya.

Aunque la empresa nació oficialmente en 2021, la idea empezó algunos años antes. Facundo Piccardo, uno de los socios fundadores, trabajaba en la cocina de una cervecería en Canelones y fue allí donde comenzó a desarrollar panes para las hamburguesas del local. “La idea estaba bastante clara desde el principio: si la hamburguesa estaba evolucionando en Uruguay, el pan también tenía que hacerlo”, contó Marcos Carrión, uno de los socios de Gorilla’z.

A medida que crecían las hamburgueserías, también aumentaba la demanda por productos de mayor calidad. En ese escenario, todavía eran pocos los proveedores especializados en panes para hamburguesas, un espacio donde Gorillaz comenzó a hacerse lugar desde sus primeros años.

El proyecto tomó forma definitiva en 2021, cuando la cervecería cerró y Piccardo decidió dedicarse por completo a Gorilla’z. A fines de 2022 se incorporó Carrión y juntos comenzaron una etapa enfocada en desarrollar un producto que pudiera acompañar el crecimiento de las hamburgueserías premium en Uruguay.

En 2022, Gorilla'z producía unos 400 panes por semana. Hoy la empresa alcanza cerca de 15.000 panes diarios. Ese crecimiento estuvo acompañado por inversiones en maquinaria, cambios de infraestructura y una mayor profesionalización de toda la operación. Uno de los puntos de quiebre llegó en 2023, cuando comenzaron a sumar clientes estratégicos y la demanda empezó a crecer de forma sostenida. Primero abrieron una planta en La Teja y ahora concretaron la mudanza a Nave 4, una nueva planta productiva en Lezica diseñada para acompañar el crecimiento de la empresa. La inversión superó los US$250.000 e incluyó maquinaria de mayor porte, como hornos, amasadoras, boleadoras y cámaras fermentadoras. “El objetivo no era solamente mudarnos a un espacio más grande, sino ordenar toda la operativa pensando en el crecimiento de largo plazo”, explicó Carrión.

La planta fue diseñada para optimizar cada etapa del proceso: desde el ingreso de materias primas hasta el amasado, fermentación, cocción, envasado y despacho. Asimismo, señaló que “la categoría evolucionó muchísimo en muy poco tiempo y eso hizo que toda la experiencia gastronómica empezara a cuidarse más. El pan dejó de ser un complemento para convertirse en una parte importante del producto final”, destacó.

Además de observar el mercado local, la empresa tomó referencias de países donde el fenómeno hamburguesero ya venía desarrollándose desde antes, como Argentina, Brasil, Chile, España y Estados Unidos. Eso les permitió anticipar tendencias y prepararse para responder a una demanda cada vez mayor, sin resignar calidad.

Actualmente, ejecuta un modelo de producción a demanda, algo que les permite asegurar frescura en cada entrega. La empresa cuenta con más de 20 personas en planta, además de equipos administrativos, logística tercerizada, marketing, contabilidad y soporte jurídico. Tanto Piccardo como Carrión continúan al frente del desarrollo de producto, los procesos operativos y la estrategia general.

Hoy, la mayor parte de la operación sigue concentrada en el canal gastronómico, especialmente junto a hamburgueserías y proyectos vinculados a la nueva escena gastronómica uruguaya. No obstante, la empresa comenzó a abrir la puerta al retail, ya desembarcó en Grupo Disco, con presencia en Disco, Devoto y Géant, y también comercializa productos en Del Campo.

La prioridad para esta nueva etapa será consolidar el funcionamiento de la nueva planta y seguir ordenando procesos internos. Al mismo tiempo, trabaja en nuevas líneas de productos y analiza oportunidades fuera de Uruguay. “Durante el último año recibimos propuestas del exterior y creemos que hoy tenemos un producto preparado para competir en otros mercados de la región”, adelantó Carrión.