Raúl Gómez no es ningún improvisado al momento de generar esa chispa que enciende los vínculos. ¿Por qué? Porque a través de RaulGTravel, su empresa, este operador turístico y licenciado en Administración de Negocios en Estados Unidos ha compartido ya más de 2.000 experiencias con turistas de Australia, Estados Unidos, Canadá, países de África y Asia, con muchos brasileños y muchos europeos. ¿Qué lo hace diferente? Su propuesta Asado Experience.
Gómez, después de recorrer destinos como Montevideo, Punta del Este, Colonia, Piriápolis o Minas, invita a los turistas al parrillero de su casa, convirtiéndose en un anfitrión que muestra que el asado en Uruguay no es solo comida, sino un ritual, una tradición y una forma de conectar entre las personas.
Esto mismo es lo que ahora Gómez introduce en las empresas, transformando el tradicional asado uruguayo en una experiencia corporativa premium, donde la gastronomía, la hospitalidad y el networking se convierten en una herramienta estratégica para las empresas.
“Las mejores conversaciones rara vez suceden en una sala de reuniones –dice el director de RaulGTravel–, suceden cuando las personas se sienten cómodas, comparten una buena comida y bajan las barreras del día a día”.
La propuesta está pensada para organizaciones que buscan una manera diferente de reconocer a sus equipos, recibir clientes estratégicos, integrar colaboradores o celebrar logros importantes.
“Cada experiencia puede personalizarse según los objetivos de la empresa e incluir dinámicas y actividades del tipo team building, gastronomía Premium, selección de vinos y bebidas, espacios exclusivos, actividades de integración, música en vivo. Digamos que el objetivo no es simplemente organizar un asado, sino crear un momento que fortalezca relaciones, mejore el clima laboral y deje una experiencia que las personas recuerden”, sostuvo Gómez.
En un contexto donde la retención del talento, la cultura organizacional y la experiencia del cliente ocupan un lugar cada vez más importante en la estrategia empresarial, este tipo de propuestas comienzan a posicionarse como una alternativa innovadora frente a los eventos corporativos tradicionales.
Tanto es así que empresas como Tricotours, Abtour y Turismouy ya participaron, con costos que rondan los 125 dólares por persona para estas experiencias que duran, mínimo, tres horas, con canilla libre de vinos y cervezas y transporte incluido.
Gómez dice que cada vez más compañías entienden que una experiencia bien diseñada puede generar mucho más valor que una reunión convencional.
“Las empresas invierten miles de dólares en marketing para generar vínculos y nosotros creemos que, muchas veces un buen fuego, una mesa compartida y una experiencia inolvidable, logran lo que ninguna presentación formal puede conseguir”, remarcó el emprendedor.