InfoNegocios conversó con Pablo Rótulo, director de Nido Cardenal, sobre el relanzamiento del punto en formato take away, la inversión realizada y el modelo de franquicia de la marca, que se ubica en torno a los US$ 40.000. La empresa, además, ya proyecta su expansión internacional con España en el radar como próximo destino.
El relanzamiento de Cardenal callejero responde a una lógica de operación enfocada en volumen, ubicación estratégica y consumo ágil de café de especialidad en Montevideo.“Lo que me motivó a comprar el local y relanzar Cardenal fue, principalmente, la fortaleza de la marca. Es una marca con identidad propia, que ya tiene reconocimiento y una asociación muy positiva por parte de los clientes, lo que permite partir desde un lugar de privilegio a la hora de construir la propuesta”, explicó Pablo Rótulo.
El punto se apoya en una ubicación de alto tránsito peatonal, lo que permite sostener demanda constante durante la semana, con un diferencial clave los domingos por la feria de Tristán Narvaja. “Estamos en un punto con circulación constante de personas durante toda la semana, lo que genera una base sólida de demanda diaria”, señaló.
“Potencia significativamente el volumen y nos permite amplificar la visibilidad de la marca”, agregó sobre el movimiento dominical.
El proyecto también tiene un componente personal para el director, que viene del mundo de la consultoría. “Este es mi primer emprendimiento propio, donde me toca a mí gestionar, decidir y hacer crecer el proyecto. Es llevar a la práctica todo lo que durante años recomendé”.
Modelo de negocio
El relanzamiento implicó una inversión cercana a los US$ 40.000, en línea con el formato de este tipo de puntos dentro de la marca.“La inversión fue similar a lo que cuesta una nueva franquicia de Nido, ya que estuvo en el entorno a los US$ 40.000”, detalló Rótulo.
En paralelo, el modelo de franquicia de Cardenal se mantiene en ese mismo rango. “Hoy una franquicia en el modelo nido callejero tiene una inversión total aproximada de US$ 40.000”, explicó.
El sistema incluye acompañamiento desde el inicio, capacitación, equipamiento, mobiliario, royalty e insumos para la puesta en marcha. La operación no implicó cambios estructurales, sino ajustes orientados a mejorar la calidad de la experiencia. “La oferta de café se mantuvo como base, pero se amplió incorporando nuevos orígenes y métodos de filtrado”, señaló.
En gastronomía, se revisaron proveedores. “Priorizamos aquellos que se alinean con nuestra visión de calidad y consistencia”, agregó.Además, se incorporó una línea orientada a empresas con venta de café en grano en mayores volúmenes. “El objetivo es llevar la experiencia Cardenal a espacios de trabajo”, explicó.
La propuesta de Cardenal se apoya en el café de especialidad como eje central del negocio.“En Cardenal queremos preparar el café para que sientas cada tueste, cada origen preparado como debe tomarse”, destacó el director.
La empresa ya mira hacia fuera de Uruguay, con España como próximo destino en su estrategia de crecimiento.“España es un país donde rápidamente la marca se sintió natural, el idioma, el turismo, la conectividad que tiene Europa”, señaló. “El fenómeno del café de especialidad está empezando a despegar como aquí hace unos años, y eso nos ilusiona para subirnos a esa ola”, concluyó.