El Domo Corporativo brinda a Big Bang un nuevo espacio profesional diseñado específicamente para que las personas se encuentren, trabajen y desarrollen sus proyectos en un entorno cómodo y funcional.
El predio de Big Bang se extiende sobre 40 hectáreas privadas frente al mar, con un entorno que conjuga tranquilidad, arte y confort. La recepción funciona en un vagón inglés de 1900, un guiño al carácter lúdico y único del lugar. Los domos de hospedaje,inmersos en el bosque, cuentan con baño privado, aire acondicionado y algunos incluyen cocina. Entre las zonas comunes, los huéspedes pueden disfrutar de una galería de arte con exposiciones itinerantes, un domo living con libros y juegos, y un domo de luces que ofrece experiencias sensoriales.

Para el bienestar y la recreación, el espacio ofrece un área de wellness con tina de agua caliente a leña, sauna, barril de agua fría, cabalgatas, talleres de yoga o masajes, un sector de juegos para grandes y chicos, y un laberinto con mensajes reflexivos. La propuesta gastronómica se centra en Domo Océano, el restaurante del lugar, que ofrece almuerzos, meriendas y cenas según la programación de las actividades seleccionadas por los huéspedes.
Lucía Scandroglio, co-fundadora de Big Bang, explicó que la idea surgió al identificar que muchas compañías necesitaban espacios que combinaran trabajo y bienestar en contacto con la naturaleza. “Detectamos que existía una necesidad de integrar trabajo, naturaleza y confort. Así desarrollamos Big Corp: Una propuesta que puede ser desde pasar el día como de varios días en Big Bang. Nuestro objetivo es que los equipos se conecten de manera fluida entre el trabajo y las actividades de recreación”, señaló.

La respuesta de las empresas ha sido muy positiva. “La demanda fue creciendo y algunas compañías han vuelto dos o tres veces, lo que nos motivó a profesionalizar y optimizar la propuesta corporativa”, agregó. El espacio permite que los equipos alternen reuniones con momentos de descanso o actividades al aire libre. “A veces los grupos trabajan muchas horas, pero en medio de la jornada cuentan con un tiempo para ir a la tina, al sauna, al mar o participar en alguna actividad de team building que hemos desarrollado. Son experiencias con mucho arte y un enfoque lúdico, que siempre disfrutan”, detalló Scandroglio.
Destacó también el efecto del entorno natural en los participantes, desde el primer momento se percibe una diferencia, ya que el espacio invita a “bajar el ritmo” de la rutina laboral. “A medida que avanza la jornada se genera una apertura distinta; y esa pausa es la que termina marcando la diferencia y explica por qué las empresas deciden volver”, resaltó.
Diseño multifuncional del domo
El Domo Corporativo está preparado para recibir hasta 70 personas en su formato de conferencias. El diseño del mobiliario propuesto por la artista Laura Sanjurjo, rompe con la forma de la mesa rectangular tradicional con jerarquías implícitas, el domo propone un esquema envolvente donde todos los participantes se ven y forman parte activa de la conversación. Un núcleo central libre funciona como punto de foco para dinámicas, presentaciones o intervenciones, mientras que el perímetro incorpora una mesa continua que permite trabajar con computadoras, tomar notas o desarrollar sesiones técnicas sin perder la conexión grupal.
El espacio está equipado con wifi 5G de alta velocidad, pantallas para proyección y sistema de sonido, además de aire acondicionado y múltiples configuraciones posibles según el tipo de jornada. Esta infraestructura tecnológica convive con un entorno inmersivo en plena naturaleza, generando una experiencia que combina productividad, concentración y bienestar.
La propuesta no busca replicar la oficina tradicional fuera de la ciudad, sino repensar la forma en que los equipos trabajan, toman decisiones y diseñan estrategias cuando cambian el contexto.

Sanjurjo, explicó que buscó crear un espacio versátil y adaptable a distintos tipos de actividades. “Un mismo elemento puede servir para una conferencia, tocar música, como gradería, mesa o incluso escenario, según cómo se acomode”, detalló.
Entre las compañías que pasaron por Big Bang se encuentran Banco Mundial, Katoen, L’Oréal, Urufarma y Blue Cross, así como grupos de coaching y fondos de inversión de Uruguay y Argentina. Las jornadas corporativas combinan reuniones estratégicas con experiencias inmersivas, buscando revitalizar la energía de los participantes y estimular su creatividad y concentración.
La iniciativa evidencia, según la experiencia de huéspedes y fundadores, que trabajar en contacto con la naturaleza no solo resulta atractivo, sino que genera beneficios concretos, potenciando la motivación y el bienestar. El Domo Corporativo se consolida así como un espacio que demuestra que la cercanía con la naturaleza puede ser un factor clave para la productividad, ofreciendo una alternativa concreta y replicable a la oficina tradicional.