Estafas digitales: un fenómeno en aumento y cómo protegerse en Uruguay

En la última década las denuncias por estafa crecieron más de 2.000% en el país. Phishing, vishing, smishing y falsas ofertas laborales están entre las modalidades más comunes.

Las estafas digitales se han convertido en uno de los delitos de mayor crecimiento en Uruguay en la última década. De acuerdo con el Boletín semestral de estadísticas criminales elaborado por el Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA), en base a datos del Ministerio del Interior y la Fiscalía General de la Nación, la tasa de denuncias por estafa pasó de 38,7 cada 100.000 habitantes en 2013 a 870,5 en 2024. Esto supone un incremento superior al 2.000%.

En este contexto, la fintech uruguaya Prex detectó un aumento en los reportes de intentos de fraude digital en los últimos seis meses. Según la empresa, este crecimiento responde tanto al mayor volumen de operaciones en línea como a una mayor disposición de los usuarios a denunciar situaciones sospechosas.

Las modalidades más frecuentes son aquellas vinculadas a la ingeniería social, es decir, maniobras que buscan manipular a la víctima para obtener información sensible. Dentro de esta categoría destacan el phishing, que se presenta mediante correos electrónicos que imitan comunicaciones oficiales; el vishing, que consiste en llamadas fraudulentas, en algunos casos realizadas a través de WhatsApp; y el smishing, que se manifiesta a través de mensajes de texto con enlaces maliciosos. También se han detectado fraudes relacionados con falsas ofertas laborales. En muchos casos los estafadores se hacen pasar por representantes de empresas, utilizan un tono de urgencia y solicitan transferencias de dinero hacia cuentas desconocidas. Otras veces el engaño comienza con enlaces que imitan plataformas legítimas para captar datos personales.

Existen varias señales que pueden advertir sobre la existencia de un intento de fraude. Entre ellas se encuentran las llamadas inesperadas o realizadas por canales inusuales como WhatsApp o redes sociales, los mensajes con errores de ortografía o redacción, el uso de un tono de urgencia o la promesa de beneficios poco creíbles, la presencia de enlaces acortados o con dominios extraños, la solicitud de datos personales a través de redes sociales, teléfono o correo, y los ingresos de dinero no esperados en la cuenta.

Para reducir el riesgo de ser víctima de este tipo de delitos, los especialistas recomiendan no compartir contraseñas, PIN ni códigos de verificación, así como activar la autenticación en dos pasos en aquellas plataformas que lo permitan. También se aconseja evitar seguir instrucciones sospechosas por teléfono, no transferir dinero a desconocidos bajo el pretexto de “proteger la cuenta”, revisar de forma periódica los movimientos bancarios y comprobar que los perfiles en redes sociales correspondan a cuentas oficiales.

En caso de sospecha, lo más recomendable es interrumpir de inmediato la comunicación y contactar únicamente a través de los canales oficiales de la institución financiera correspondiente. Si bien las empresas aplican medidas de seguridad avanzadas, la prevención depende en gran parte del comportamiento de los usuarios y de su capacidad para identificar señales de alerta.

Marcando la Z del polo (con inversión que superará los US$ 60 millones José Ignacio se prepara para el barrio privado La Zeta)

Lo dijimos en una nota reciente, Punta del Este se convirtió en uno de los principales lugares para proyectos inmobiliarios vinculados al “deporte de los reyes”: el polo. En esta ocasión, dialogamos con el empresario argentino Claudio Scalise, quien junto a sus compatriotas Gonzalo Pieres –padre– y Osvaldo Brucco, soñó con este proyecto que en poco tiempo comenzará a tomar forma y se llamará La Zeta – José Ignacio, un barrio privado en el que el polo será el centro de una comunidad que buscará vivir el confort y la elegancia.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Córdoba camino a salir del podio de las provincias que más exportan: Neuquén viene como un tren (y hasta Santa Cruz podría superarnos)

Córdoba sigue siendo la tercera provincia exportadora del país: en el primer semestre de 2026 vendió al exterior USD 5.601 millones, detrás de Buenos Aires (USD 15.965 millones) y Santa Fe (USD 9.357 millones). Pero el mapa empieza a moverse. Desde 2023 Córdoba creció 31,8%, mientras Neuquén avanzó 156,6% y Santa Cruz 128,1%. Si —sólo como ejercicio especulativo— esas velocidades relativas se prolongaran hacia 2031, Neuquén pasaría al segundo lugar y Santa Cruz quedaría prácticamente a la par de Córdoba.

¿Una nueva puerta al mundo? Paraguay vuelve a mirar a Uruguay para mover sus cargas

(Por MV) Paraguay analiza una nueva alternativa para ampliar sus opciones de salida al mundo. Durante una reciente misión comercial en Uruguay, representantes de Rediex visitaron el Puerto Logístico Punta Sayago, un predio de 187 hectáreas próximo al Puerto de Montevideo, donde se presentó una propuesta para establecer un centro de transferencia de carga paraguaya, inicialmente con conexión terrestre y, eventualmente, con una conexión fluvial para contenedores.