El “China Zorrilla” requerirá una infraestructura eléctrica de alta capacidad en el Puerto de Colonia. El sistema tendrá una potencia de 16 MW y podrá manejar una demanda de hasta 40 MWh en menos de una hora. Con este esquema, la batería podrá pasar aproximadamente del 20% al 80% de carga en unos 40 minutos.
Asimismo, el Puerto de Colonia está atravesando una serie de obras de adecuación que, en la terminal uruguaya, representan una inversión estimada de US$ 20 millones. Según explicó Luis Podestá, gerente del Área Infraestructura de la Administración Nacional de Puertos (ANP), UTE está ejecutando las obras eléctricas necesarias para abastecer el punto de conexión del ferry. El proyecto incluye nuevo cableado de alta tensión, transformadores y subestaciones, además de la conexión del puerto a la red de alta tensión.
Otro dato que da cuenta de la escala del buque es el volumen de baterías que lleva a bordo. Podestá señaló que el “China Zorrilla” cuenta con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. La cifra es aproximada y deberá ser verificada cuando el ferry llegue a Uruguay, ya que el gerente no participó de su fabricación.
La infraestructura fue diseñada, además, para que la recarga no agregue tiempos muertos a la operación. Los aproximadamente 40 minutos necesarios para pasar del 20% al 80% de batería coincidirán con las maniobras habituales del buque en puerto. Mientras los pasajeros desembarcan y vuelven a embarcar y se realiza el movimiento de vehículos, el ferry podrá permanecer conectado a la red eléctrica. La obra contempla las adecuaciones necesarias para incorporar esa demanda sin afectar el suministro de la ciudad.
El buque tendrá capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos, por lo que la coordinación de esos tiempos será determinante para sostener una operación de alta frecuencia. “La infraestructura está diseñada para aprovechar los tiempos de maniobra en puerto”, mencionó Podestá, destacando que la intención es que la carga se realice sin generar demoras adicionales al servicio. La llegada del ferry eléctrico también implicó una serie de modificaciones en la infraestructura portuaria.
Por su parte, la ANP viene trabajando en la ampliación de la capacidad del Puerto de Colonia no solo en función del nuevo buque, sino también para acompañar el crecimiento del movimiento de pasajeros que viene registrando la terminal. Entre las intervenciones realizadas se encuentran el ensanche del muelle, la ampliación y extensión de pasarelas, nuevas defensas y bitas, además de trabajos en el muelle Ultramar y la reparación del muelle de Unión. A su vez, se construyó un tacón flotante para la descarga de vehículos y se incorporaron nuevas soluciones destinadas a agilizar el movimiento de pasajeros.
Al mismo tiempo, continúan las obras para ampliar las áreas de espera y estacionamiento, sumar nuevos mostradores para los controles de pasajeros y documentación, aumentar la cantidad de escaleras mecánicas e incorporar nuevos equipos de aire acondicionado y sistemas de audio. El desafío pasa por acompañar la capacidad del ferry con una terminal capaz de procesar ese volumen de pasajeros y vehículos. La reorganización de los flujos de circulación apunta justamente a agilizar tanto el embarque como el desembarque.
El desarrollo de esta nueva operación implicó el trabajo coordinado entre UTE, ANP y Buquebus, aunque con responsabilidades diferenciadas. UTE quedó a cargo de las obras de infraestructura eléctrica: cableado de alta capacidad, transformadores, subestaciones y conexión a la red de alta tensión. La ANP, en tanto, trabajó sobre la infraestructura portuaria necesaria para recibir al buque y mejorar la operativa de atraque, embarque y desembarque.
Buquebus asumió la construcción y financiación del “China Zorrilla”, además de la inversión correspondiente a las baterías y al sistema de propulsión eléctrico del ferry. La compañía también coordina la operativa de recarga en ambos puertos.
¿Y después del "China Zorilla"?
No obstante, la infraestructura que se está instalando no necesariamente quedará limitada a la operación del nuevo ferry. Si bien fue dimensionada inicialmente para atender a “China Zorrilla”, la instalación de subestaciones, transformadores y cableado de alta tensión deja una plataforma con posibilidades de ampliación para recibir otros buques eléctricos en el futuro.
“La infraestructura es escalable”, señaló Podestá, quien considera que la incorporación de esta tecnología puede contribuir a posicionar al Puerto de Colonia como un nodo para la transición energética marítima regional.
En ese sentido, Uruguay parte de una posición favorable por las características de su matriz eléctrica, con una alta participación de fuentes renovables. A futuro, la disponibilidad de infraestructura de carga de alta potencia podría convertirse en un diferencial para atraer nuevas rutas y operadores interesados en servicios marítimos de corta distancia con propulsión eléctrica.
El tiempo de carga también juega a favor de una operación de alta frecuencia en la conexión Buenos Aires-Colonia. Podestá estimó que el esquema permitiría realizar entre 4 y 6 viajes diarios, aunque la frecuencia final dependerá de la planificación y gestión del operador. Para el Puerto de Colonia, una mayor cantidad de frecuencias implicará más movimiento de pasajeros y vehículos, en una terminal que ya está ampliando su infraestructura para acompañar ese crecimiento.