Ok, ya no intento venderte más cosas… (Google anuncia que abandona sistema de rastreo)

Nos ha pasado a todos: buscamos un producto cualquiera en una web y luego, al navegar por páginas totalmente distintas, de repente nos saltan anuncios de aquel producto que vimos y casi ya habíamos olvidado. Técnicamente esas son las cookies de terceros, que Google promete abandonar por completo.

Cualquiera que haya visto en Netflix el documental The Social Dilemma sentirá que este anuncio de Google tiene algo que ver con el filme, ya que el mecanismo utilizado por el gigante de internet para ofrecer publicidad personalizada y que ahora promete abandonar por completo, nos recuerda a una de las frases más contundentes de la película: “si no pagas por el producto, el producto eres tú”.

El punto es que Google, uno de los vendedores de anuncios más grandes del mundo y dueño de Chrome -el navegador más popular-, no solo señaló su intención de eliminar las controvertidas cookies de terceros, sino también que no las sustituirá por otra tecnología similar. Es decir, compartirá menos información con anunciantes, lo que equivale un impacto significativo en el mercado publicitario y de páginas web.

Las llamadas cookies almacenan temporalmente información acerca de lo que un usuario está haciendo en una página y son parte clave para el funcionamiento de internet, ya que pueden “recordar” cosas, como lo que tienes en un carro de una tienda electrónica o tu nombre y contraseña.

Pero una cookie de terceros puede ser utilizada para “seguir” a un usuario de una página web a otra, por lo que una página web puede “saber” qué producto buscó ese usuario y mostrártelo como anuncio en otra parte de internet.

Es decir, vale diferenciar las cookies originales o de primeros -enviadas al sistema por el dominio para agilizar y facilitar la navegación y futuras visitas- de las de terceros, que son las que Google retiraría de Chrome.

Veremos qué pasa, quizá la estrategia conlleve otro tipo de ventaja para Google que se desconoce o no se pudo identificar o no existe, porque Google sin duda seguirá vendiendo anuncios -su principal fuente de ingresos-, el punto es que, como puede verse en The Social Dilemma, todas las experiencias digitales comunes y corrientes, funcionarían como un cebo para mantenernos enganchados, porque hay “toda una generación de individuos que, cuando se sienten incómodos, solos o asustados, recurren a chupetes digitales para calmarse”.

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.   

El impacto de la transformación digital y la IA en la experiencia del empleado

La transformación organizacional avanza a un ritmo acelerado y los empleados lo sienten. Más de la mitad experimenta una sobrecarga de cambios, con mayores exigencias, nuevas herramientas y redes de trabajo redefinidas, según los resultados de la más reciente edición de la encuesta Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 que realiza PwC. Este contexto, aunque lleno de oportunidades, también genera tensión emocional y desorientación. Si bien tres de cada cinco trabajadores se muestran entusiasmados por el futuro, la mayoría admite un estrés palpable ante la velocidad de las transformaciones. Las organizaciones no pueden detener el cambio, pero sí construir resiliencia: priorizar el bienestar, equilibrar expectativas, practicar empatía y mantener la transparencia son claves para evitar que la fatiga erosione el compromiso.