Humanidad aumentada (de qué manera se gestiona el liderazgo y la estrategia en la era de la IA)

Víctor Valle, quien fue CEO de Google Argentina durante 20 años y actualmente dirige Piper AI, abordó el impacto de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo en un evento organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) en el Aula Magna de la Universidad Católica.

Víctor Valle, ex CEO de Google Argentina y referente en estrategia digital, presentó una charla sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mundo del trabajo, el liderazgo y la condición humana organizada Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) en el Aula Magna de la Universidad Católica donde reunió a unas 300 personas. La conferencia combinó análisis tecnológico, filosofía y espiritualidad para ofrecer una perspectiva integral sobre la era que estamos viviendo.

Valle, fue CEO de Google Argentina por más de 20 años, es el actual CEO de Piper AI y presidente de ACDE Argentina.

El robot que clasifica 1.000 paquetes por hora y pronto limpiará tu casa

Valle comenzó la disertación presentando al robot Figure 03, un robot humanoide que opera en California clasificando paquetes con una cámara. Al momento de la charla llevaba 138 horas continuas de trabajo sin cometer un solo error, habiendo procesado 173.000 paquetes. Clasifica a razón de 1.000 por hora, sin cansancio y sin pausas.

Lo más llamativo es su precio: se estima que la primera versión costara entre 20.000 y 30.000 dólares. En China ya se venden robots humanoides por 8.000 dólares. Y la siguiente versión de Figure 03 está diseñada para uso doméstico: lavandería y limpieza del hogar. Valle lo subrayo con claridad: "Parece un sueño que estamos viviendo despiertos." “Utopía o caos total” que estuvo presente durante toda la charla.

Paulo Olascoaga, Director Ejecutivo de ACDE presentó a Valle, destacando la trayectoria de Valle quien fue el primer empleado de Google en Argentina, ocupó el cargo de CEO local entre 2021 y 2025, liderando proyectos regionales vinculados a transformación digital e innovación.

La presidenta de ACDE Uruguay, Elisa Facio, abrió la jornada con la siguiente frase: “la IA representa una oportunidad y una necesidad. Si queremos aumentar la productividad y crecer de forma estratégica tenemos que comprenderla, enfrentar los desafíos con lucidez y esperanza”, afirmó.

Afirmó que la inteligencia artificial puede ayudar a mejorar procesos y tomar mejores decisiones, pero advirtió que “el sentido de su uso, los valores que la orientan y el propósito dependen de nosotros. La persona humana debe estar en el centro”, señaló antes de reivindicar también el espíritu de los grupos de reflexión de ACDE y el valor del aprendizaje entre pares.

“Estamos ante un cambio de era sin precedentes”

Valle lanzó una advertencia sobre la velocidad del cambio tecnológico, citando al legendario jugador de hockey canadiense Wayne Gretzky: "Hay que mirar a dónde va la pelota, no donde está el juego." En ese marco, trazó la evolución de las eras digitales: de 35 años para la era del hardware, a solo 13 para la era de la IA. Los modelos dan saltos importantes cada 3 o 4 meses. Lo que antes llevaba 2 años, hoy ocurre en ese lapso.

Señaló que el paper de Google Attention is all you need (2017) fue el punto de inflexión que dio origen a la IA generativa, y que la empresa, a pesar de haber inventado la tecnología, vio cómo OpenAI la llevó al gran público con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022.

La IA no razona: simula

Con énfasis, Valle desmitificó el concepto de inteligencia artificial: "Lee ya, no razona. Procesa datos. No es más que patrones estadísticos a través de los cuales puede generar algo nuevo, pero no deja de ser algo probabilístico. Parecería que entiende cuando vos le contás un problema, pero no. Simula. No te mira." Relató que en su trabajo con empresas, la IA le da insights valiosos al analizar entrevistas, pero siempre aclara: no estuvo ahí, no vio a esa persona, no vio sus gestos.

Para Valle, el problema de fondo es filosófico. Citó a Kant y Hegel como pensadores que, hace 300 años, comenzaron a negar la capacidad del hombre de conocer la esencia de las cosas, encerrándolo en un mundo puramente inmanente. "Sobre todo, que no tienen esta parte única del pensamiento humano. Cuando la gente llama inteligencia a esto, es una palabra totalmente sobreestimada. Quizás se diría más un razonamiento computacional, que también desde la época moderna está sobrevalorado."

El desafío: ir por más

El mensaje principal de Valle es optimista de que destacó el factor humano como centro del uso de IA. Cuando la máquina asume lo cognitivo-racional, el ser humano debe preguntarse qué más puede dar: "Cuando se nivela el juego y lo cognitivo ya lo hace la máquina, ¿qué nos queda a nosotros? Es una interpelación a ir por más. No queda otra que ir por más."

Y añadió que la IA es también una invitación a salir del productivismo: "Cuando aparentemente nos saca lo puramente humano —que ya vimos que ni de cerca está humana la máquina—, te invita a hacer la pregunta: '¿Qué soy yo?' Y ahí hay que levantar la mirada hacia lo más trascendente. Eso es la parte optimista.

También aclaró, que la IA “levanta la base general” de productividad y mencionó estudios que muestran mejoras promedio del 30% en trabajadores que utilizan estas herramientas. Enfatizó en que los empresarios deben acompañar el proceso de transformación laboral que ya está en marcha. Expresó que en los próximos cinco años, deberá reentrenarse el 59% de la fuerza laboral.

“Hay que despertar a las fieras”, señaló en referencia al potencial creativo y de innovación de las personas dentro de las organizaciones. Y agregó que el trabajo debe orientarse al bien común.

También se refirió a las habilidades que considera seguirán siendo centrales aún en escenarios altamente automatizados: pensamiento crítico, curiosidad, creatividad, empatía, capacidad de juicio y conexión humana. “Todo esto es clave desarrollarlo en las empresas y las familias”, afirmó.

También habló acerca del impacto de la IA sobre los perfiles junior y la posibilidad de un mercado laboral donde desaparezcan los primeros escalones de formación profesional. “En nuestros mercados el impacto va a ser más lento, pero está pasando”, advirtió. No obstante, expresó “sin juniors no hay seniors del futuro. Sin memoria institucional, no hay aprendizaje organizacional”.

"Esto es Dios": lo que la máquina nunca podrá conocer

El momento más reflexivo de la charla llegó cuando Valle narró una experiencia personal ocurrida durante un congreso en Alemania. Junto a otros empresarios, caminó por la Selva Negra, en el pueblito de Rust, y se encontró frente a un grupo de árboles de inmensidad y belleza extraordinaria. "Yo lo vi y me impactó. No fue una emoción que sentí cuando vi eso, no era una cosa emocional. Me superaba la belleza de lo que estaba viendo. Y dije: 'Esto es Dios.' Y me daban ganas de agarrar esa belleza que me superaba. Es una cosa puramente humana, esa capacidad de conocer lo bello profundo en un grupo de árboles que uno podría escribirlo racionalmente —la luz, el contraste, los colores, la temperatura—, pero es un conocimiento muy propio humano que siempre va a ser superior a la máquina."

A partir de ese relato, Valle sostuvo que la IA carece de intuición, de la capacidad de conocer las esencias de las cosas, de abstraer genuinamente y de contemplar la belleza en su dimensión más profunda. Y remató: "Lo podrá superar en muchas cosas, pero la máquina no va a poder conocer como nosotros conocemos y, por supuesto, no conocer a Dios. Esa capacidad única que tiene el hombre de conocer a Dios es una cosa increíble y que en esta sociedad es totalmente subvalorada."

Valle finalizó la conferencia con una frase de Enrique Shaw, fundador de ACDE y figura central del empresariado cristiano argentino: “Ni miedo, ni ingenuidad. Responsabilidad”. Recordó que Shaw será el primer empresario santo, ya que será beatificado por el Papa, y destacó que siempre puso el foco en “elevar a las personas”.

Posterior a la disertación hubo un intercambio con el público, donde Valle respondió inquietudes, se le consultó si en el futuro los jóvenes podrían ser dirigidos por jefes artificiales, sostuvo que “siempre estará lo humano”. Consultado acerca del uso de robots para acompañar adultos mayores en Japón expresó que es positivo “mientras haya un humano supervisando.

Además, habló de las alucinaciones de la inteligencia artificial. “Siempre tiene que dar una respuesta”, explicó. Y comparó: “Un humano se equivoca un 3%; una máquina, un 5%. Hay que definir qué error estoy dispuesto a asumir”.