Menos vidrio y más vino tirado (nace Oriundo para degustar una tendencia)

Desde hace poco más de una semana abrió sus puertas Oriundo, el primer wine bar de canillas del país. Sí, con un sistema similar al que ya conocemos con la cerveza, Oriundo ofrece 14 vinos de cinco bodegas nacionales, fundamentalmente de los departamentos de Montevideo y Canelones, zonas “oriundas” de muy buen vino. Para conocer más acerca de este proyecto conversamos con uno de sus responsables, Manuel Bouza.

Si bien la tendencia de servir vino tirado -es decir, abrir una canilla, llenar una copa y luego solo sentarse a disfrutar de una de las más deliciosas bebidas- existe desde hace tiempo en buena parte de Europa e incluso tiene un desarrollo importante en la vecina orilla, en Uruguay es una novedad que ahora tiene un punto de encuentro: Oriundo.  

Inaugurado hace apenas unos días en el corazón de Parqué Rodó, más precisamente en el callejón de Pablo de María 1013 -junto a Misión Comedor-, Oriundo es el primer wine bar del país con vino tirado, cuya principal apuesta, más allá de la novedad, está en la sustentabilidad.

De hecho, según Manuel Bouza, uno de los líderes de este proyecto junto a Juan Pedro Bloomfield, Martín Ottonello, Gonzalo Pereira y Santiago Ottonello, la idea de sustentabilidad “surge por una problemática muy real que existe actualmente para muchas bodegas, que es el vidrio”.

Bouza dijo a InfoNegocios que “hacerse de botellas hoy puede ser un problema, porque a veces los pedidos pueden demorar hasta seis meses en llegar al país”. Con Oriundo esto no es un tema, ya que la comercialización de vino a través del sistema de canillas se resuelve con barriles de acero inoxidable refrigerados, con temperatura controlada.

En estos barriles se encuentra el vino en una atmósfera de nitrógeno -gas utilizado para evitar el contacto con oxígeno- de manera que se mantiene la bebida en perfecto estado durante meses.

“El concepto que queremos transmitir en Oriundo es que, para quien quiera disfrutar un vino joven, no necesitamos las botellas ni los corchos ni el etiquetado”, dijo Bouza, agregando que “el aspecto sustentable e incluso económico de Oriundo tiene que ver con esto y con que trabajamos con bodegas cercanas, de Montevideo y Canelones, lo cual no justifica el envasado y traslado de una botella que luego, sería un material de residuo”.

Los apasionados del vino encontrarán en Oriundo un bar con cocina a la vista y un inmenso exhibidor de copas de cristal sobre la barra, que ocupa todo el largo del local y tiene detrás las canillas para tirar el vino.

Bouza dijo a InfoNegocios que Oriundo ofrece “14 vinos -tintos, blancos y rosados- de cinco bodegas nacionales, como Artesana, Bouza, Bresesti, Marichal y Viña Varela Zarranz, así como también canillas para el vermut Flores y la kombucha Karma, además de tragos”.

En cuanto a la propuesta gastronómica, Oriundo tiene una oferta bien diversificada, “en la que hay aperitivos, platitos y platos, que van desde $ 120 a $ 540”, sostuvo Bouza, agregando que este wine bar de canillas estará abierto “todos los días desde el mediodía hasta el cierre, con una carta de almuerzo y cena permanente toda la jornada, por lo que si venís a las cinco de la tarde y querés comer, en Oriundo te servimos la mesa”. 

Un pichón que busca volar alto pero le costó salir del nido (Kopel Sánchez y Lecueder planean con El Águila un gran negocio)

Que sí, que no. Que si hay cartel, que si no hay cartel. En un mercado chico los negocios grandes se ven aunque no parezca. Desde hace tiempo hay ruido sobre la Interbalnearia acerca de un proyecto que allí plantaría bandera. Había que esperar y apareció el cartel. Llamamos, pero del otro lado no encontramos respuesta una vez, dos veces, tres. Que sí, que no. El cartel dice El Águila, un nuevo concepto de ciudad, lo llevan adelante la desarrolladora Kopel Sánchez que se asoció con el Estudio Luis E. Lecueder. Buscamos un lado, el otro. Finalmente hablamos. 

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.