Schmidt montó un túnel peatonal de 20 metros en 12 horas con su sistema de hormigón premoldeado

(In Content) La empresa uruguaya apuesta a una forma de construir que viabilice en plazo los proyectos de movilidad urbana del gobierno nacional y las intendencias.

Mediante su sistema de construcción con hormigón premoldeado, una tecnología que consiste en fabricar los elementos estructurales en una planta bajo condiciones controladas para luego ser transportados y montados en la obra, la empresa uruguaya Schmidt montó un túnel peatonal en un día en el intercambiador vial que conecta la Ruta 8 con la Ruta 9, en Maldonado.

La obra, contratada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y ejecutada por la empresa Colier, es un túnel que tiene 2,5 metros de alto por 2,5 metros de ancho y 20 metros de longitud y está destinada al tránsito peatonal. Fue montada en solo 12 horas, lo cual mejora sustancialmente la seguridad y reduce los inconvenientes de tránsito en la ruta, dado que se reduce drásticamente el tiempo de ejecución de la obra.

“El gran desafío era lograr que el túnel, además de montarlo en un día, fuera completamente estanco, resistente a la presión del agua que puede absorber el terreno circundante y con un nivel de prolijidad acorde a una obra urbana. Lo conseguimos después de un intenso trabajo de diseño, muchas pruebas y simulaciones”, explicó Oscar Schmidt, director general de la compañía.

Para alcanzar este resultado, el equipo técnico de Schmidt desarrolló un trabajo de investigación en distintos materiales y técnicas que se utilizan en los países que más experiencia tienen en este tipo de obras. Una vez seleccionadas las mismas, se realizaron ensayos que permitieran avalar la tecnología elegida y el procedimiento de montaje. Los materiales utilizados cumplen con las normas ASTM (EE.UU) correspondientes a este tipo de construcciones. 

Se construyeron prototipos a escala real, se sumergieron en agua para simular la presión a la que estaría sometido el túnel y se probaron distintos materiales hasta encontrar la fórmula para combinar los mismos y de esa forma asegurar la estanqueidad. Se realizó un trabajo que combina el cálculo estructural, diseño y fabricación de los moldes metálicos que permitieran fabricar piezas con precisión milimétrica para lograr un montaje sumamente rápido y que al mismo tiempo garantice la calidad de la obra, señaló Schmidt.

El túnel, de 20 metros de largo, fue montado con herramientas especialmente diseñadas por la empresa, y cada pieza calzó a la perfección. “Comprobamos que se puede realizar una obra de este tipo en tiempo récord. Esto demuestra que en nuestro país se puede montar un pasaje bajo nivel en una noche, lo que genera una gran oportunidad para el proyecto de movilidad metropolitana”, destacó Schmidt.

La obra marca un antes y un después en términos técnicos, ofreciendo una alternativa eficiente y sustentable para el desarrollo de la infraestructura de vialidad urbana. Frente a los cruces tradicionales a nivel, que requieren semáforos o rotondas y ralentizan el tránsito, las soluciones a desnivel como los túneles -cuando se trata de una trama urbana-, son soluciones más propicias que los viaductos, ya que no afectan la iluminación natural de las casas que quedan a los costados ni limitan la vista de los vecinos a esa obra, ni tampoco afectan la actividad comercial del entorno.

“Cuando una obra corta una calle durante meses, las afectaciones al tránsito y a los comercios son grandes. Este sistema cambia las reglas del juego, porque permite construir sin paralizar la ciudad”, subrayó el director de la empresa.

Luego de este primer túnel peatonal, Schmidt proyecta la construcción de un túnel para birrodados, de 5 metros de ancho por 2,75 metros de altura, pensado para bicicletas y motos por debajo de la Ruta 9, y luego avanzará con túneles vehiculares, utilizando el sistema prefabricado desarrollado por la empresa, que permitirá reducir los tiempos de ejecución de la obra en una manera muy significativa. 

Desde 1996, la compañía impulsa en Uruguay la construcción con sistemas industrializados de hormigón. Esta tecnología se utiliza en obras industriales, viales y viviendas, y ofrece ventajas en calidad, sostenibilidad y control de costos.

La nueva planta de Schmidt, inaugurada recientemente, es la más moderna del país en su rubro, con 12.000 metros cuadrados de superficie construida en 50.000 m² de terreno. Tiene una capacidad de producir 20.000 m³ de hormigón al año, o su equivalente a 55.000 toneladas. La misma está equipada con equipos de última generación. De esta forma, la compañía apuesta a potenciar aún más su capacidad para brindar soluciones rápidas, seguras y sostenibles a los desafíos de infraestructura del país.

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