La primera impresión es la que cuenta… ¡también en el caso de las ventanas! Esto es lo que de algún modo define el trabajo de Arte Aluminio, una firma con más de 20 años en el mercado dedicados a ofrecer soluciones integrales para obras, principalmente en lo que tiene que ver con las aberturas de aluminio y, especialmente, con PVC como material en el que Arte Aluminio invita a cada proyecto a dejar volar la imaginación, dando lugar así a crear una ventana de un blanco reluciente o de un cálido acabado madera con superficies veteadas o de colores monocromáticos vanguardistas.
“En Uruguay el PVC era un material que no se utilizaba para las aberturas porque estaba mal empleado, nunca se lo trabajó bien, no tenía aceptación. Había una mala experiencia por el mal uso. Pero nosotros, que hace 16 años comenzamos a trabajar con PVC, fuimos revirtiendo esa imagen”, dijo Germán de León a InfoNegocios, agregando que “gracias a que los arquitectos, desarrolladores y proyectistas vieron la calidad y las posibilidades ilimitadas que brinda el PVC, fuimos creciendo en el sector con el producto y consolidándonos”.
Según el director fundador de Arte Aluminio, este crecimiento implicó tener que acelerar la producción, invirtiendo para esto por encima de los 500.000 dólares para traer maquinaria de última generación, con la que ahora la empresa “pasa de hacer de dos a tres aberturas por día a dos aberturas por minuto”.
“Y esto además con cada abertura terminada con sus especificidades, sus cortes, sus espacios para ensamblarse, sus agujeros para los herrajes o manijas. También invertimos para dar nosotros la terminación con el doble vidrio. Digamos que se alcanza un nivel de industrialización enorme, con el trabajo también de operarios. Es decir, dos personas ahora pueden hacer 20 ventanas en 10 minutos, mientras que una abertura de aluminio implica unos 12 operarios para generar una abertura en un día”, remarcó De León.
Con un promedio de costos de producción que puede rondar los 200.000 dólares, dependiendo del proyecto, Arte Aluminio ha desarrollado trabajos en PVC para proyectos como ZR Lagos, Olivos, Las Cumbres –en Laguna del Sauce–, o para el estudio Viñoly Young, entre muchos otros.
“A veces uno dice ventana y parece algo simple, pero una abertura puede ser batiente, proyectante, banderola, oscilobatiente, corrediza o de paño fijo. Cada una tiene su especificidad y que sea con aislamiento térmico y acústico hace que cada proyecto sea único”, afirmó De León, señalando que "el objetivo no es ser los que más hacemos, sino los que lo hacemos mejor".