Por año nos tomamos 49 millones de litros de Pilsen y 30 millones de litros de Patricia

Ya no importa si hace calor o frío. Tomar cerveza es una costumbre bien uruguaya. Cada año se van sumando marcas y aunque siguen mandando las tradicionales (sobre todo las nacionales), el consumo se sofistica de a poco. Actualmente, una veintena de marcas se reparten un mercado de más de 87 millones de litros anuales (casi el doble, en litros, de lo que se consume de whisky al año). Pero el mercado local tiene sus particularidades, como por ejemplo, que contrariamente a lo que sucede en mercado maduros como el estadounidense, el 98,2% de la cerveza consumida se vende en envase de vidrio y sólo 1,8% en lata.

Hay un predominio absoluto de las dos marcas nacionales Pilsen (56,7% del mercado) y Patricia (35%) según datos auditados por la consultora IdRetail a los que accedió InfoNegocios. ¿Dónde compramos la cerveza? Un 28% en almacenes tradicionales y otro 28% en el canal “on premise” (bares y restaurantes); un 22% en autoservicios; 12% en supermercados; y 10% en kioscos y salones. Si tomamos en cuenta el precio promedio al público de las dos marcas más vendidas, unos 47 pesos por 960 cc, la “torta” cervecera mueve por año más de US$ 200 millones.

Más empresas formales, más empleo: el comercio suma 25.000 nuevas firmas desde 2023

La formalización de las mipymes, el acceso al crédito y la capacitación del capital humano aparecen como algunos de los principales desafíos para fortalecer al sector comercial paraguayo. Durante un encuentro con referentes empresariales, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, coincidieron en que el crecimiento del sector necesita apoyarse en mejores condiciones para que las pequeñas empresas puedan ingresar a la formalidad, acceder a financiamiento y ampliar sus oportunidades comerciales.

“Esto explota”, la construcción 3D llega a Uruguay para levantar una casa en un día

(Por Fidel Olivera) Jonatan Ruiz, de Ruiz Construcciones, trabaja desde hace casi cuatro años para traer a Uruguay una tecnología de construcción aditiva que podría comenzar a operar entre fin de año y enero. Se trata de una máquina valuada en 150.000 euros —unos US$ 155.000 a US$ 160.000—, que llegará bajo un esquema de admisión temporaria por 18 meses y con un acuerdo que busca minimizar el riesgo de la inversión.