Eve-Move ya opera más de 80 cargadores y proyecta superar los 100 puntos este año. En paralelo, desarrolla para Bitafal una electrolinera con un cargador ultrarrápido de 600 kW, 12 conectores, almacenamiento de energía y generación fotovoltaica. Todo el conjunto funcionará desconectado de la red eléctrica.
“La electrolinera va a tener un cargador ultrarrápido de 600 kW con 12 conectores, que pueden entregar hasta 500 kW a un vehículo, con un sistema de almacenamiento de energía y generación fotovoltaica, todo desconectado de la red (100% off-grid), algo que hoy no existe en Uruguay a esta escala”, explicó Matías Rolando, jefe de proyectos y operaciones de Eve-Move.
La diferencia de escala se vuelve evidente frente a los cargadores que predominan actualmente en Uruguay. Según Rolando, la mayoría de los equipos instalados en el país trabaja con potencias de entre 60 y 120 kW, mientras que la nueva estación podrá suministrar hasta 500 kW a un vehículo. “Acá estamos hablando de hasta 500 kW por conector, más de cuatro veces esa potencia por punto”, señaló.
Además de la potencia, el proyecto incorpora una obra de infraestructura eléctrica, gestión de demanda y un sistema inteligente capaz de coordinar la energía requerida por los vehículos con la generación solar y las baterías. La interconexión con el sistema de almacenamiento permitirá instalar este tipo de soluciones en lugares donde no exista una alta disponibilidad de potencia en la red. “La interconexión con el sistema de almacenamiento de energía hace que este tipo de puntos se puedan lograr sin tener alta potencia disponible en la red, permitiendo este tipo de infraestructura en otros puntos más remotos”, explicó Rolando.
Uno de los segmentos que podría beneficiarse directamente de esta capacidad es el transporte pesado y de larga distancia, donde los tiempos de detención para recuperar autonomía tienen un impacto relevante sobre la operación. “La electrolinera va a tener conectores que van a poder brindar hasta 500 kW de potencia; esto hace que un vehículo pesado no esté limitado por el cargador, permite que las cargas reduzcan su duración notablemente”, sostuvo.
Por otro lado, el desafío para las flotas ya no pasa únicamente por instalar equipos, sino por dimensionar las instalaciones para responder a consumos simultáneos. “Hoy el desafío ya no es solo instalar cargadores, sino dimensionar la infraestructura para picos de demanda simultánea de varios vehículos”, afirmó.
El movimiento también aparece en el mercado particular y empresarial: Eve-Move aumentó las ventas de cargadores AC de menos de 22 kW, mientras que más empresas comenzaron a evaluar la instalación de cargadores rápidos como una nueva línea de negocio.
Mientras la red sigue creciendo en cantidad de puntos, la electrolinera de Bitafal concentra el desarrollo tecnológico de mayor escala de Eve-Move. “Este proyecto no es un punto más de la red, es el que demuestra la capacidad técnica que la empresa puede ofrecer”, explicó Rolando.
El proyecto reúne distintas verticales de negocio e incorpora una integración específica de Eve Lab, que permitirá coordinar la potencia destinada a la carga con la generación fotovoltaica y el nivel de almacenamiento de las baterías.
El objetivo es trasladar esa experiencia a nuevas ubicaciones. “Esta es una gran prueba de concepto para el modelo de infraestructura de alta potencia que queremos replicar en otros corredores estratégicos del país”, adelantó.
Además, el crecimiento de la infraestructura de carga está modificando el modelo comercial. Según Rolando, el negocio comienza a dejar atrás una lógica centrada exclusivamente en la transacción de energía para incorporar servicios adicionales. “El modelo de negocio está virando desde un sector puramente transaccional a un servicio complejo con varias aristas, donde los nuevos puntos no solo se piensan como despacho de energía, sino como un conglomerado de servicios anexados al cargador”, sostuvo.
En ese escenario, la competencia entre estaciones no estará dada únicamente por el precio de la carga. La propuesta para el usuario incorporará cada vez más servicios complementarios. “Para los clientes finales no va a ser lo mismo cargar al sol en una plaza que en una estación de carga con baño, tienda, café y otros”, ejemplificó.
Los proyectos de mayor potencia, que integran cargadores rápidos con sistemas de generación y almacenamiento, requieren inversiones sensiblemente superiores a las de un cargador convencional. Sin embargo, la compañía entiende que esa mayor escala de inversión no necesariamente compromete la rentabilidad ni frena la expansión de nuevos puntos.
La expansión continuará durante los próximos meses. Para el primer trimestre de 2027, Eve-Move espera contar con 35 nuevos puntos de corriente continua gestionados por la empresa y otros cinco enteramente propios.
De esta forma, la compañía busca ampliar su red de carga y, al mismo tiempo, posicionarse en proyectos de mayor complejidad tecnológica y energética. “Nuestro objetivo es seguir avanzando en el desarrollo de la red de carga en Uruguay y también posicionarnos como la mejor opción para acompañar a otras empresas en el desarrollo de esta nueva línea de negocio”, concluyó.