El home office le pegó fuerte al catering empresarial (cayó 70% en dos semanas)

El impacto del coronavirus en distintos sectores de la industria, el comercio y los servicios no ha sido el mismo. De hecho, en algunos casos la actividad llegó a pararse por completo, en otros hubo una rápida adaptación a la coyuntura y en la mayoría el balance indica una enorme caída de las actividades. En este último escenario, las empresas de catering empresarial, como SGE (Servicio Gastronómico Empresarial), han sufrido bajas de 70% de sus servicios.

Con más de 40 años de trayectoria en el rubro gastronómico, SGE es una pieza representativa en el puzzle de negocios que ofrecen servicios de gestión de comedores, restaurantes o cantinas, así como también catering para eventos privados o empresariales.

La particularidad de SGE es que centra su actividad en el sector empresarial, por lo que su trabajo se ha visto fuertemente sacudido desde el pasado viernes 13 de marzo, cuando fueron confirmados los primeros casos de COVID-19 en Uruguay y la mayoría de las compañías con las que tenía relación comercial envío a sus trabajadores a realizar tareas en el formato home office.

“Nuestro principal modelo de negocio es el de viandas –señaló a InfoNegocios el gerente general de SGE, Fernando Calviño–, sobre todo para el sector administrativo de las empresas, para los funcionarios de organizaciones que no cuentan en sus sedes con cocinas propias y en muchos casos con reducidos espacios de comedor”.

Esta razón –público objetivo muy específico– repercutió muy fuerte en la empresa, “tanto es así que, en estas primeras dos semanas que pasaron desde la confirmación del coronavirus en el país, semanas en las que las empresas adoptaron la medida de enviar a su empleados a hacer teletrabajo, la elaboración de viandas fue decreciendo hasta alcanzar un 70%”.

Cabe señalar que el servicio de viandas que SGE ofrecía era diario, lo mismo que la preparación de las mismas,  elaboradas en su propia planta industrial –equipada con aparatos gastronómicos de primera calidad y recursos humanos especializados en la preparación de menús variados y nutritivos– y una flota de transporte con refrigeración, por lo que la cadena de trabajo que se detiene es muy amplia.

Según Calviño, el porcentaje de caída se traduce en unas 3.000 viandas menos, “lo cual nos pega muy fuerte, pero sin tener que parar”, agregando que “momentáneamente la empresa va a ir reduciendo lo más que pueda algunos gastos e ir trabajando con la misma calidad y servicio para el 30% que está activo”, que es el sector de empresas logísticas.

Un pichón que busca volar alto pero le costó salir del nido (Kopel Sánchez y Lecueder planean con El Águila un gran negocio)

Que sí, que no. Que si hay cartel, que si no hay cartel. En un mercado chico los negocios grandes se ven aunque no parezca. Desde hace tiempo hay ruido sobre la Interbalnearia acerca de un proyecto que allí plantaría bandera. Había que esperar y apareció el cartel. Llamamos, pero del otro lado no encontramos respuesta una vez, dos veces, tres. Que sí, que no. El cartel dice El Águila, un nuevo concepto de ciudad, lo llevan adelante la desarrolladora Kopel Sánchez que se asoció con el Estudio Luis E. Lecueder. Buscamos un lado, el otro. Finalmente hablamos. 

Cada vez van quedando más chicos los m2 (la importadora Oprumin crece de modo sostenido)

En 2003 comenzó siendo una firma distribuidora de mayoristas, pero en 2006 dio el paso a la importación y comercialización, creciendo desde entonces a ritmo acelerado. “Vamos ya por la quinta mudanza, siempre a más y más, porque el día que no tenés stock el negocio se cae”, dijo Pablo Martínez, propietario y CEO de Oprumin, una empresa importadora, comercializadora y distribuidora de productos de consumo masivo, con un espacio de más de 8.000 m2 para trabajar en la Ruta 101. “Que ya nos queda chico”, remarcó Martínez a InfoNegocios.

De cuenca lechera a nodo estratégico regional (Asociación Rural de Florida prevé inversión de US$ 60 millones en polo logístico y puerto seco)

(Por Antonella Echenique) La Asociación Rural de Florida proyecta un parque de 70 hectáreas con una inversión estimada de 60 millones de dólares, que integrará producción agropecuaria, logística e industria, con conexión ferroviaria, exoneraciones impositivas y generación de empleo local. Rafael Leaniz, presidente de la asociación, dialogó con InfoNegocios de esto y otros temas.