Un repulgue que Madre Mía (la marca abre dos locales y proyecta expansión al interior)

(Por Antonella Echenique) Con locales ya operativos en Punta Carretas, Carrasco y Tres Cruces, la marca uruguaya de empanadas Madre Mía prepara dos nuevas aperturas y, mientras, evalúa el modelo de franquicias y mira con entusiasmo llegar al interior del país.

El plan de crecimiento de Madre Mía se apoya en una operación que ya está lista para escalar, ya que actualmente cuenta con capacidad instalada para abastecer -al menos- cuatro locales más sin necesidad de ampliar infraestructura, un diferencial que habilita las aperturas previstas para este año y permite analizar nuevos formatos. “Tenemos estructura para crecer, pero queremos hacerlo de forma ordenada”, señalan desde la empresa, agregando que “la prioridad es que cada local mantenga el mismo estándar de producto y de atención, más allá del formato”. 

La posibilidad de avanzar con franquicias está sobre la mesa, aunque todavía en etapa de evaluación. De hecho, desde la marca aclaran que no se trata de un esquema abierto, “es un camino que nos interesa, pero solo con socios que entiendan la propuesta y estén dispuestos a respetarla”, explicaron. 

Mientras, el interior del país aparece como otro de los focos de análisis para la expansión, dado que “hay plazas con consumo estable donde este formato puede funcionar muy bien”, comentaron, en línea con una estrategia que apunta a crecer de forma gradual y sin resignar identidad.

Actualmente, la producción está centralizada en Carrasco, desde donde se abastecen todos los locales. Todo se elabora el mismo día y se distribuye según la demanda de cada punto, una lógica operativa que les permitió crecer sin resignar el perfil artesanal del producto. “No cambiamos recetas ni ingredientes para crecer. Eso es parte de nuestra identidad”, sostuvieron los fundadores.

Ese esquema empezó a tomar forma en octubre de 2020, en plena pandemia, cuando Madre Mía abrió su primer local con un funcionamiento solo nocturno y foco en delivery y take away. El equipo era reducido y la operación se fue ajustando sobre la marcha. Con el aumento del consumo, se sumó el turno del mediodía y se amplió el equipo.

En tanto, destacaron que desde el inicio la diferenciación estuvo en el producto, debido a que, las empanadas se caracterizan por un relleno de 140 gramos aproximadamente y una masa fina, sin repliegues, elaborada de forma diaria, con un peso “superior al promedio del mercado”. Explicaron que buscaban que el protagonismo esté en el relleno y que los clientes “sientan” que están consumiendo un producto distinto.

La historia de la marca se apoya en una receta familiar de origen gallego, heredada de los padres de uno de los socios, que emigraron a Uruguay y tuvieron un boliche en la zona del Prado. Esa receta fue el punto de partida del proyecto. “La base era la misma, pero hubo que adaptarla para poder producir todos los días sin perder su esencia. Fue bastante prueba y error”, recuerdan desde la marca. A medida que el volumen creció, la producción se profesionalizó. La empresa incorporó un horno italiano con inyección de humedad, que permite una cocción pareja y consistente. Asimismo, la planificación diaria se volvió clave para evitar desperdicios, apoyada en un consumo que, según detallan, es muy regular.

Hoy el equipo suma unas 18 personas entre locales y producción. Además del canal tradicional, Madre Mía desarrolló una línea de empanadas congeladas, con proceso de abatimiento y un formato pensado para góndola. “No buscamos estar en grandes cadenas. Preferimos puntos de venta más chicos, donde la marca se asocie con calidad”, indicaron.

Por último, agregaron que el nombre de la marca también tiene origen español. “Madre Mía” remite a la expresión de asombro y está ligado a la reacción que buscan generar cuando alguien prueba la empanada por primera vez.

La olla de Doña Petrona vuelve a la carga: Marmicoc acelera su expansión (vende 45% más y produce 10.000 unidades al mes)

(Por Juliana Pino) Hay marcas que venden productos y otras que terminan convirtiéndose en parte de la historia cotidiana de una familia. Marmicoc es de las segundas: su olla a presión lleva décadas en las cocinas argentinas, llegó incluso a los recetarios de Doña Petrona y la compañía, que nació en 1948 y hoy está en manos de la tercera generación, atraviesa una nueva etapa de expansión. 

Maximiliano Casal vuelve como CEO de Nowports

El empresario tecnológico Maximiliano Casal, presidente de Endeavor Uruguay, regresa a la gestión de Nowports para impulsar una nueva etapa, en la que agentes de inteligencia artificial y experiencia humana buscarán agilizar las operaciones, aumentar la precisión y mejorar la experiencia de los clientes.