El primer Monitor de Conocimiento, Actitudes y Prácticas sobre Seguros, elaborado por la consultora Opción para la Asociación Uruguaya de Empresas Aseguradoras (Audea) y publicado esta semana, confirma una paradoja clave para el mercado asegurador uruguayo: los seguros son ampliamente valorados por la población, pero su contratación efectiva —especialmente en los productos no obligatorios— sigue siendo limitada.
El estudio, basado en 821 encuestas a nivel nacional y que inaugura una medición anual, muestra que el conocimiento general sobre los seguros es razonable, aunque no pleno. Solo el 29% de los uruguayos afirma saber perfectamente en qué consisten, mientras que casi la mitad dice tener una idea general. En contraste, el seguro automotor presenta un alto nivel de claridad: el 85% sabe que es obligatorio, porcentaje que aumenta entre quienes viven en hogares con automóvil.
En términos de actitudes, la percepción es claramente positiva. El 78% considera importante contar con un seguro de vivienda y el 61% asigna esa relevancia a los seguros de vida. Sin embargo, esa valoración no se traduce en práctica: apenas el 21% tiene su vivienda asegurada y el 25% cuenta con un seguro de vida o de ahorro. De forma agregada, solo el 35% posee alguno de los seguros opcionales relevados.
Uno de los principales frenos aparece en el costo percibido. Dos de cada tres uruguayos consideran que los seguros en Uruguay son caros o muy caros, una percepción que contrasta con la evaluación del servicio: el 52% califica la atención de las aseguradoras como buena o muy buena, y solo un 9% tiene una opinión negativa.
Estos resultados se reflejan en el Índice CAP sobre Seguros, que ubica la cultura aseguradora del país en un nivel medio, con una media de 4,5 puntos sobre 8. Para el sector, el desafío de los próximos años parece claro: transformar una valoración social favorable en mayor penetración, ampliando el acceso y la contratación de seguros más allá de los productos obligatorios.