Con la publicación de 6.419 oportunidades de empleo, en mayo de 2026 la demanda laboral cayó un 7,5% en comparación con mayo del año pasado. La disminución, según la consultora en recursos humanos Advice, es “relativamente moderada, pero persistente”. Se trata del cuarto mes consecutivo de descenso interanual, lo que confirma una tendencia de contracción de la demanda laboral tras el récord de 2025.
En los datos de la última edición del Monitor Laboral podemos ver que desde el inicio del año se publicaron cerca de 33.000 oportunidades de empleo, un 6% menos que en enero–mayo del año pasado. “Se proyecta que esta variación se amplíe a un -6,5% en el balance enero–junio”, dice el informe, agregando que “los resultados apuntan a que este será el primer semestre de caída de la demanda laboral tras de 2 años de crecimiento”.
Esto se relaciona con el bajo dinamismo de la economía nacional, que ha tenido un crecimiento muy moderado en el primer tramo de este año de 0,9%, significativamente inferior al que estaba teniendo hace un año de 3,4%, según las mediciones del Banco Central del Uruguay.
Como tema de análisis del último Monitor Laboral, Advice puso el foco en que los empleos de menor calificación pagan el costo del bajo dinamismo económico que tiene el país, reflejándose en una caída significativa de las oportunidades de empleo, mientras que por otro lado, la demanda de profesionales y técnicos se mantiene al nivel de 2025 y crece la demanda de los perfiles más especializados.
“La diferencia se explica por características inherentes a los empleos comprendidos en cada categoría, que condicionan una mayor y menor sensibilidad de los mismos a los cambios de ritmo de la economía”, dice el informe.
Por un lado, las ocupaciones elementales tienen la mayor elasticidad ante variaciones en el nivel de actividad económica porque están muy vinculados a cambios de corto plazo en el nivel de consumo (en particular, el comercio y los servicios no especializados). Cuando la economía se expande, las empresas inmediatamente necesitan más trabajadores a nivel de atención presencial y operaciones (más consumo equivale a más ventas, entregas, producción física, turnos, etcétera), y cuando la economía se desacelera, la demanda de estos empleos se contrae.
“Los puestos de baja calificación, aunque también siguen el ritmo de la economía, tienen un menor rango de variación, ya que se asocian a un nivel estructural de operaciones, cumpliendo tareas que son esenciales para el funcionamiento de las organizaciones y estas necesitan mantener con menor dependencia de los cambios de corto plazo en la economía”, sostiene Advice.
Por otro lado, los puestos de media y alta calificación (técnicos y profesionales universitarios) mantienen su relevancia en el mercado laboral por razones menos inmediatas y más vinculadas a tendencias de mediano y largo plazo. En un escenario de bajo crecimiento económico, una empresa puede frenar contrataciones a nivel operativo, pero seguir buscando un especialista porque lo necesita para un proyecto estratégico o para liderar procesos vinculados a la mejora de la productividad o a la transformación digital de las organizaciones.
Simplemente para visualizar esto último, el ranking de los 10 puestos de media y alta calificación más demandados en lo que va de 2026 son: 1 desarrollador de software, 2 ingeniero de software, 3 ejecutivo de ventas, 4 profesor, 5 contador, 6 técnico electricista, 7 analista contable, 8 ingeniero de IA, 9 ejecutivo de gestión comercial y 10 ingeniero de datos.