Abre la sexta sucursal de “El Novillo Alegre” en la ruta 101 (con la idea de llegar al público de los barrios privados)

En los alrededores del aeropuerto Carrasco y acompañando un movimiento comercial interesante compuesto por el Almenara Mall (un shopping a cielo abierto que abrirá próximamente) “Car One”, la Ancap así como también la tienda 360 del aeropuerto, abrirá sus puertas dentro de tres meses el sexto local de la carnicería “El Novillo Alegre”, según confirmó a InfoNegocios su gerente de operaciones Pedro Gottesman.

Sobre la ruta 101 esquina Yacaré, el nuevo local de 90 m2 aprovechará, según Gottesman “el flujo del tráfico de la estación y el público de los barrios privados y edificios de la zona”. Allí se venderá, además de los clásicos cortes de carne para parrilla, “comida para el día a día” como milanesas empanadas, hamburguesas caseras y otros productos para toda la semana. Los productos de El Novillo Alegre buscan acompañar la tendencia actual de la gente que cocina en su casa. “Con la crisis sanitaria la gente sale menos a comer”, dice Gottesman, aunque advierte que esta tendencia es sin embargo, anterior a la crisis.

Gottesman recuerda que los productos de la carnicería son de “faena propia” y su trazabilidad se puede rastrear.

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.