La discusión tomó forma esta semana con el seminario-taller internacional “Hacia una Estrategia Nacional del Bambú para Uruguay”, realizado los días 2 y 3 de setiembre con la participación de autoridades, productores, investigadores, académicos y referentes del sector de Uruguay y otros países de la región.
La actividad fue organizada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), la Organización Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR) y la Intendencia de Montevideo, con el objetivo de conocer experiencias internacionales y analizar qué oportunidades existen para desarrollar la cadena del bambú en Uruguay.
Durante la primera jornada, especialistas de Costa Rica, Perú y Colombia presentaron los avances de sus respectivos países en materia de producción, investigación y políticas públicas vinculadas al bambú. También se abordó su potencial como recurso para la bioeconomía y la generación de nuevas cadenas de valor.
El intercambio tuvo su correlato en la segunda jornada, cuando productores, investigadores y profesionales uruguayos presentaron experiencias que ya están en marcha en el país. Entre los participantes estuvieron representantes de Bambú del Este, Planeta Bambú, Facultad de Agronomía, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo y la Intendencia de Montevideo, entre otros actores vinculados al sector.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue identificar qué condiciones necesita Uruguay para avanzar en el desarrollo de esta actividad. Para eso, se organizaron mesas de trabajo en torno a cinco áreas: gobernanza, producción, ambiente, construcción sostenible e investigación.
La intención fue pasar del intercambio de experiencias a la identificación de oportunidades y obstáculos concretos, además de elaborar recomendaciones que puedan servir como base para futuras políticas y acciones.
El seminario cerró con la sistematización de los resultados y la definición de próximos pasos. El objetivo es continuar profundizando el conocimiento sobre el bambú y fortalecer la articulación entre productores, organismos públicos, academia y otros actores para evaluar la construcción de una estrategia nacional.
Así, Uruguay empieza a mirar al bambú no solo como un recurso forestal, sino también como una posible plataforma para desarrollar nuevas actividades productivas y soluciones vinculadas a la sostenibilidad, la construcción y la bioeconomía.