Para endulzar mucho más que la panza (nueva edición del Pan Dulce que llena el alma)

Si bien la pandemia nos ha puesto a todos en un escenario difícil desde hace tiempo, hay situaciones muy duras en la vida que necesitan de todo el apoyo. En este sentido, por tercer año consecutivo, el Centro de Industriales Panaderos del Uruguay lanza su campaña “Un Pan Dulce de Esperanza”, con la que colabora con la Fundación Pérez Scremini para continuar curando el cáncer infantil.

Con la compra de un pan dulce o un budín inglés artesanal, que debe estar debidamente identificado con el sticker de la campaña, el Centro de Industriales Panaderos del Uruguay (CIPU), institución fundada en 1887 y que actualmente está integrada por alrededor de 1.500 panaderías en todo el país, donará $ 12 a la Fundación Pérez Scremini, teniendo como objetivo superar los $ 220.000 recaudados en 2020 cuando se realizó la segunda edición del Pan Dulce Solidario.
 


Según Álvaro Pena, presidente del CIPU, lo que se busca desde la institución es “revalorizar la panadería artesanal debido a la calidad de sus productos y la materia prima con las que son elaborados”, agregando que “este es el gran diferencial de las panaderías artesanales”.

“Para nosotros -sostuvo Pena- es un orgullo poder contribuir con la noble causa de la Pérez Scremini a través de nuestro trabajo”.
 


Cabe señalar que durante todo el mes de diciembre y con más de 100 puntos de venta a nivel nacional estará vigente esta campaña, que une nuevamente al CIPU con la Fundación Pérez Scremini bajo el claim “Un Pan Dulce de Esperanza”.

En suma, esta iniciativa no solo pone en nuestra mesa de Navidad un producto muy rico y tradicional de estas fechas, sino que también pone un granito de arena para la Fundación Pérez Scremini, cuyos niños -como lo hacen siempre- seguirán enseñándonos a que nunca hay que bajar la guardia ni rendirse, sino tener esperanza.
 

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.