Según el Northwestern Mutual Planning & Progress Study 2026, el 80% de la generación Z y el 75% de los millennials sienten que están financieramente fracasados o atrasados. En un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda, salarios estancados, inflación y el avance de la inteligencia artificial, muchos jóvenes perciben que el camino tradicional para construir patrimonio ya no alcanza.
“Cada vez vemos a más jóvenes buscando en las inversiones una solución inmediata a esa frustración. Es una tendencia que también empezamos a observar en América Latina. El problema aparece cuando el mercado empieza a utilizarse como si fuera un casino, porque la mayoría termina perdiendo dinero y quedando en una situación peor”, afirma Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.
En ese contexto, cada vez más personas recurren a criptomonedas, opciones financieras, meme stocks e incluso apuestas deportivas con la expectativa de obtener una ganancia extraordinaria que cambie su situación económica en poco tiempo.
Sin embargo, para Sardáns, la búsqueda de atajos rara vez ofrece los resultados esperados.
“La verdadera solución sigue siendo la misma de siempre: ahorrar de forma constante, invertir de manera diversificada y mantenerse en el mercado a largo plazo. La construcción de patrimonio requiere disciplina, no apuestas”, concluye.