Desde 2022, Softys y TECHO trabajan en conjunto en Uruguay para mejorar las condiciones de vida de familias en situación de vulnerabilidad. A través del programa de inversión social Softys Contigo, la alianza acumuló 3.640 horas de voluntariado y permitió construir 157 baños equipados con inodoro y ducha, que benefician a más de 1.200 personas en ocho comunidades de Montevideo y Canelones.
Como parte de esta colaboración, ambas organizaciones incorporaron una nueva modalidad de intervención con la construcción de un centro comunitario en Casarino, ubicado a unos 15 minutos de Pando. Se trata de la primera edificación de uso colectivo desarrollada en el marco de la alianza y funciona como merendero para más de 30 niños.
Para levantar el espacio, los voluntarios de Softys se organizaron en tres cuadrillas que trabajaron en la estructura, la pintura y la carpintería. También fabricaron hamacas, pintaron bancos y mesas y construyeron el portón de acceso al predio. Las jornadas convocan a trabajadores de distintas áreas de la compañía y, en algunas ocasiones, también a clientes y proveedores, en coordinación con TECHO.
“Nos importa estar cerca de la comunidad, escuchar y encontrar formas de acompañar. Creemos que cuando trabajamos juntos podemos generar cambios que hacen una diferencia en la vida cotidiana de las personas”, señaló Lucía Estrada, gerenta de Legales, Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Softys. La ejecutiva también destacó el valor de involucrar a los colaboradores, que aportan su tiempo y esfuerzo a los proyectos comunitarios.
Las acciones en Uruguay forman parte de Softys Contigo, un programa regional que impulsa iniciativas vinculadas al acceso al agua y al saneamiento, la educación en higiene y la respuesta ante emergencias. Según datos de la compañía, en América Latina la propuesta movilizó a más de 5.800 voluntarios, implementó más de 1.300 soluciones y alcanzó a más de 48.000 beneficiarios.