No importa quién la paga pero la fiesta del 1 de marzo ya empezó

Álvaro: “Al César lo que es del César, y en este caso, al Estado lo que es del Estado. El cambio de mando presidencial siempre ha sido una ceremonia institucional y protocolar del Estado. Por tanto, es a quien compete realizar las erogaciones necesarias para cumplir con este acto cada lustro. Nadie puso en duda que el erario público debe correr con los gastos, ni cuando asumió el primer gobierno post dictadura ni los sucesivos, incluso el que correspondió al primer presidente de izquierda. Superamos el acto del presidente Vázquez que costó más de 100 mil dólares en el 2008, que fue por más que digan lo contrario, un acto político y de autobombo; cómo no vamos a superarlo el próximo 1ero de marzo que asume un nuevo presidente electo por el voto popular. La idea de José Mujica creo que fue bien intencionada, empezando a poner en práctica un sentido de austeridad republicana del que tanto pregona, pero eso se puede perfectamente hacer en los próximos 60 meses sin necesidad de pedirles contribuciones ni ahora ni después a los "amigos" empresarios ni alentar la idea del toma y daca”.

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¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.