Agarrate Catalina y un carnaval chino de la mano de Changan

Luego de siete años sin participar del concurso oficial de Carnaval, Agarrate Catalina volvió a los tablados con el apoyo de la marca de vehículos chinos Changan, representada en Uruguay por Santa Rosa Motors.

La alianza contempla la presencia de la marca tanto a nivel digital como física y estuvo presente en el Desfile Inaugural y los ensayos, acompañando a La Catalina en los tablados de Montevideo y el interior del país.

Changan, nombre de origen de la firma, o Chana, como se la conoce en el mercado local, es considerada la empresa de automóviles líder en China y una de las 15 compañías más grandes del sector a nivel mundial.

En Uruguay comercializa a precios competitivos para el mercado, la línea de utilitarios Star en sus distintas versiones, al igual que una amplia gama de SUV, entre ellas la CS15, con equipamiento y tecnología de última generación.

Además de la distribución, Santa Rosa Motors gestiona sus servicios de postventa, accesorios y repuestos originales en su casa central de Rambla Baltasar Brum 3095 y en todo Uruguay a través de su red de concesionarios.
 

“Uruguay es hoy uno de los mejores países del mundo para planear inversiones a largo plazo” (Román Viñoly, CEO de Integrated Development)

(Por Cecilia Presa) El empresario reflexiona sobre por qué el país se volvió un lugar estratégico para invertir, cómo nació Médano —un edificio de 50.000 m² que busca redefinir el residencial de alta gama en la costa— y qué aprendizajes de su padre el arquitecto Rafael Viñoly están guiando la nueva etapa de la empresa.

José Cujó, contratista principal del último proyecto de Rafael Viñoly: Médano by Viñoly, un desafío técnico y simbólico en El Pinar

(IN Content) La constructora uruguaya José Cujó S.A., con más de 70 años de trayectoria, participa de la construcción de Médano by Viñoly, la obra residencial que representa el último diseño del arquitecto Rafael Viñoly en vida. Ubicado en la entrada de El Pinar, el desarrollo se caracteriza por su exigencia técnica y su dimensión simbólica, situando a la empresa al frente de una obra de gran complejidad en el mercado uruguayo.