Turistas de elite se alejan de la Península (Gorlero es feudo de la clase media).

El ojo de un locatario como Marcos Grolero, que fue durante años jefe de Relaciones Públicas del Conrad y hoy asesora en comunicación y marketing a empresas, nos marca una realidad: los turistas de elite están cada vez más lejos del ruido puntaesteño. “La sensación actual y cada vez más marcada, es que el turismo extrarregional, los empresarios y familias más poderosas de la región, le dan la espalda al ruido y cemento de los grandes edificios que ofrece hoy Punta del Este, y lo cambian por la naturaleza, mostrarse poco y disfrutar de ostentosas fiestas pero en privado” señala. Hoy, la avenida Gorlero ya no tiene el brillo de los años 80 y 90, aparece como una opción más, o llama la atención de quienes vienen por primera vez (como los cruceristas), transformándose en feudo de la clase media. En la vereda opuesta, los turistas “grossos” buscan alejarse de la Península y acomodarse en grandes chacras, mansiones que se alquilan por miles de dólares diarios, hoteles boutique y posadas de lujo, donde encontrar silencio y una combinación cada vez es más buscada: turismo en el campo a metros del mar.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.