Vender y delegar el resto (Properfy, la red inmobiliaria que ya mueve más de US$ 10 millones y apunta a llegar a 20 brokers y 50 agentes en 2027)

La red inmobiliaria de “marca blanca”, que nació en 2024 a partir de tres brokers: Emiliano Lembo, Fernando Gayo Gorga y Damián Benia, que buscaban ganar escala, ya reúne a siete inmobiliarias y 16 agentes. Según sus responsables, las inmobiliarias que completaron un año dentro de la red duplicaron en promedio su facturación.

En ese sentido, Properfy nació con una idea concreta: que pequeñas inmobiliarias y brokers independientes puedan acceder a herramientas, tecnología, difusión y capacitación que les permitan competir con estructuras de mayor tamaño, pero sin resignar su propia identidad. El modelo funciona como una red inmobiliaria de “marca blanca”: la marca que ve el cliente es la de cada inmobiliaria, mientras Properfy aporta la estructura que funciona detrás.

La propuesta incluye relevamientos profesionales de las propiedades, fotografía, video, drones, recorridos virtuales, planos, amoblamiento virtual y publicación destacada en los principales portales inmobiliarios. A eso se suman herramientas de análisis para tasaciones, capacitación comercial, coaching personalizado y acceso a distintas plataformas tecnológicas. Según explicó Damián Benia, uno de los responsables de Properfy, si una inmobiliaria quisiera contratar individualmente todos esos servicios, el costo anual rondaría los US$ 40.000.

Por otra parte, en materia tecnológica, la red trabaja actualmente con unas 12 plataformas seleccionadas para la operativa de las inmobiliarias. Entre ellas hay herramientas de promoción, análisis de datos inmobiliarios y tasación. El objetivo es que los brokers puedan tomar decisiones con mayor información, desde definir el precio de una propiedad hasta medir el desempeño de su promoción.

En cuanto al modelo económico, el negocio se basa principalmente en las comisiones. Las inmobiliarias pagan una membresía fija de US$ 50 mensuales y, cuando concretan una operación, el esquema parte de un reparto de 70% para la inmobiliaria y 30% para Properfy. Ese porcentaje cambia cuando la inmobiliaria alcanza los US$ 70.000 de facturación bruta anual: a partir de ese punto, pasa a quedarse con el 90% de las comisiones y Properfy con el 10%. En el caso de las inmobiliarias que desarrollan equipos de agentes, el modelo contempla además un 50% de la comisión para el agente.

El negocio viene mostrando crecimiento. Properfy comenzó a operar el 1º de enero de 2024 y, según Benia, todas las inmobiliarias que ya completaron un año dentro de la red registraron, en promedio, un crecimiento del 200% en su facturación. La empresa aclara que algunas crecieron por encima de ese nivel y otras por debajo, pero que la media entre las que cumplieron el primer año fue de una duplicación de la facturación.

En cuanto al volumen de operaciones, Properfy movió unos US$ 8,5 millones en 2025, mientras que en lo que va de 2026 ya alcanzó los US$ 10,063 millones. Con varios meses todavía por delante, sus responsables estiman que el año podría cerrar en torno a los US$ 12 millones de volumen transaccionado.

Actualmente, la red está integrada por siete brokers y 16 agentes, y las siete inmobiliarias asociadas operan con sus propias marcas. De cara a los próximos años, la empresa apunta a continuar ampliando la red y estima llegar a unos 20 brokers y 50 agentes durante 2027, aunque todavía no se trata de una meta formalmente definida.

Sin embargo, la expansión, según explica Benia, no apunta simplemente a sumar cantidad. Cada inmobiliaria que quiere ingresar atraviesa primero un diagnóstico de su situación, que contempla facturación, promoción, procesos de trabajo, captación de propiedades y relación con los clientes. A partir de allí se plantea un plan de acción de 90 días y objetivos para el primer año.

En paralelo, Properfy prepara una nueva etapa tecnológica. La empresa ya utiliza inteligencia artificial para simplificar procesos internos de los agentes y prevé profundizar esa incorporación durante 2027, especialmente en tareas administrativas y operativas que consumen tiempo pero pueden automatizarse. También trabaja en una evolución del modelo, denominada internamente “Properfy 2.0”, que busca generar nuevas formas de trabajo colaborativo dentro del sector inmobiliario, aunque todavía no definió públicamente sus características.

Finalmente, el modelo que nació de tres brokers que identificaron un problema común: sus negocios estaban limitados por su propia capacidad para crecer. A partir de esa experiencia comenzaron a construir una estructura compartida que hoy reúne siete inmobiliarias. El próximo paso, además de crecer en Uruguay, es avanzar hacia el este del país y, a más largo plazo, evaluar la internacionalización del modelo.