Liberan “corralito” de MMS entre Ancel y Movistar

Hace unos años, cuando se aprobó la interconexión que permitía el tráfico de mensajes de texto (SMS) entre las tres operadores de telefonía móvil, el mercado explotó. Ahora, gracias a un acuerdo entre Ancel y Movistar, las dos compañías mayoritarias que juntas superan los 2,7 millones de usuarios, por 2 pesos (IVA incluido) los usuarios de ambas compañías podrán intercambiar mensajes multimedia (MMS), cosa que hasta el momento estaba vedada ya que el servicio únicamente estaba disponible entre usuarios de la misma compañía. El acuerdo permite enviar mensajes que contengan imágenes, sonidos, animaciones o videos entre ambas compañías. Ancel, que está en el entorno al millón de mensajes MMS por mes, en promedio durante todo el año, espera “un incremento importante de este número de mensajes con el comienzo del intercambio con uno de los operadores de nuestra competencia”. El aumento esperado se ubica entre el 20% y el 30%. Al cierre de 2008, según datos de Ursec el mercado de telefonía móvil alcanzaba una penetración de 105,21 por cada 100 habitantes. Los usuarios de los tres operadores enviaron 358,64 millones de mensajes de texto, lo que daba un promedio de 102 sms por cliente activo. ¿Explotará ahora el envío de mensajes multimedia?

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.