Lo hizo a través de acuerdos con Getnet (Grupo Santander) y Plexo, que permitieron que comercios —principalmente en zonas turísticas— acepten pagos con Pix por parte de turistas brasileños directamente en sus POS. Con costos sensiblemente menores que las tarjetas y acreditación en dólares (con opción de conversión a pesos), Uruguay fue el primer país donde se lanzó esta modalidad de Pix para pagos internacionales.
El resultado no es menor: el ticket promedio de los turistas brasileños que pagan con Pix en Uruguay es de 657,24 reales (US$ 132) por transacción, un dato que revela el potencial de este tipo de soluciones para el comercio local y el sector turístico.
Esa experiencia es la base sobre la que ahora la fintech da un paso más.
La empresa anunció el lanzamiento de RoamingPay, una nueva plataforma que ya no se limita a Pix, sino que crea una infraestructura para conectar distintos sistemas de pago cuenta a cuenta (A2A) de diferentes países. A través de nuevas alianzas con actores locales, los usuarios podrán pagar en Brasil y otros mercados directamente desde sus aplicaciones bancarias o billeteras digitales, utilizando QR, transferencias o claves de pago, sin necesidad de descargar nuevas plataformas.
Para el comercio, la lógica se mantiene y se amplía. La empresa recibe un cobro instantáneo en moneda local, sin adaptarse a sistemas extranjeros ni realizar nuevas integraciones.
“Los sistemas de pago se están convirtiendo en una infraestructura estratégica para los países, así como la energía o las telecomunicaciones. El siguiente paso de esta evolución es garantizar que estos sistemas puedan conectarse, y eso es lo que RoamingPay hace posible”, explicó Ralf Germer, co-CEO y cofundador de PagBrasil.
En la misma línea, Alex Hoffmann, también co-CEO y cofundador, señaló que la propuesta “va más allá de exportar un modelo específico” y que el diferencial está en crear una capa que permita que distintos sistemas operen de forma integrada, con una experiencia familiar para el usuario.
La expectativa de la compañía es que RoamingPay alcance a 10 países este año y genere un volumen de US$ 600 millones en este período.
Detrás de este desarrollo hay una inversión fuerte. PagBrasil destinó más de US$ 3 millones (R$ 15 millones) a la creación y el desarrollo de soluciones de Pix orientadas a pagos internacionales y al uso por parte de turistas extranjeros. La proyección es que estas iniciativas movilicen cerca de US$ 401 millones (R$ 2.000 millones) en 2026.
Uruguay, que fue el primer mercado donde se probó el modelo de Pix internacional, vuelve a quedar en una posición estratégica dentro de esta expansión: como laboratorio inicial y como plaza clave para un esquema que apunta a transformar la forma en que turistas y comercios interactúan a través de pagos digitales.