Inventos made in Uruguay para el mundo

La lista de inventos uruguayos memorables y reconocidos mundialmente es mayor de lo que uno podría pensar. La semana pasada te contamos sobre la cama-escritorio Hiddenbed, que se vende en varios países. Las Upa, potabilizadoras de agua, tuvieron mucha prensa y se crearon con fines humanitarios. ¿Y cómo no mencionar el Sun (bautizado por su creador como “soy una novedad”) -aunque la mayoría le llamamos Zum- patentado en 1963? ¿O quién no se deleitó alguna vez con el postre Chajá, creado en 1927 por la confitería Las familias? Hay otros datos bastante pintorescos en la lista: Por ejemplo, la vuelta olímpica también la inventaron los uruguayos. Nació en el torneo olímpico de París en 1924, cuando Uruguay festejaba su victoria de 3 a 0 sobre Suiza. Y ya que estamos con la línea deportiva, acá va una más: el fútbol de salón no es cubano ni islandés, sino uruguayo, y data de 1930. Aunque quedan más inventos made in Uruguay, te contamos el último de hoy: el primer implante exitoso de un marcapasos se hizo en nuestro país en 1960. ¿Qué tul?

¿Qué tan grande es el “enchufe” del “China Zorrilla”? El Puerto de Colonia prepara una infraestructura de carga de 16 MW por US$ 20 millones

(Por Antonella Echenique) El ferry eléctrico de Buquebus podrá cargar del 20% al 80% en unos 40 minutos, con una potencia de hasta 16 MW y una demanda que puede alcanzar los 40 MWh. A su vez, el buque contaría con más de 5.000 módulos de baterías de iones de litio, con un peso total estimado de entre 250 y 300 toneladas. UTE ejecuta obras de infraestructura eléctrica por unos US$ 20 millones en el Puerto de Colonia, mientras la ANP amplía la terminal para recibir hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos por viaje. 

Surf chic en el campo: así es el hotel que creó una playa a 100 km del mar

A más de 100 kilómetros del mar, nos despertamos, abrimos las cortinas y vimos romper las primeras olas del día desde nuestro balcón. Había tablas, arena y surfistas esperando para entrar al agua, pero estábamos en Porto Feliz, en pleno interior de São Paulo. Esa contradicción entre lo que vemos y el lugar en el que realmente estamos es, probablemente, la mejor manera de empezar a contar nuestra experiencia en Boa Vista Surf Lodge.