Entre Paco Casal y “M´hijo el dotor”

Más de un siglo después del estreno en 1903 de "M´hijo el dotor", la obra cumbre de Florencio Sánchez, algunas cosas parecen no haber cambiado demasiado. Hoy, los médicos siguen siendo las figuras mejor conceptuadas en comparación con los empresarios, sindicalistas, políticos y abogados. Los resultados son parte de una encuesta de Radar, que informa sobre la imagen que los uruguayos tienen de los empresarios y otros actores públicos. El 38% considera que hay empresarios bien capacitados en el país, pero sólo el 12% pone las manos en el fuego por su honestidad. La gran mayoría de los encuestados tiene a Paco Casal como ideal del empresario exitoso. Casi el 50% cree que ni el gobierno ni los empresarios hacen lo suficiente para crear empleo en el país, pero suponen que al Uruguay le irá mejor en 2008. ¿Vos coincidís con esta encuesta de Radar? Opiná en Comentar.

Adiós a VeDi y al papel: Mi Docta pone más de 260 trámites online y también mide cuánto trabajan los empleados públicos (5.000 ya fueron capacitados)

(Por Juliana Pino) Tras un año y medio de desarrollo, la Municipalidad de Córdoba presentará este viernes 4 Mi Docta, el nuevo ecosistema digital que reemplazará a VeDi desde el lunes 7. Con más de 260 trámites digitales, 69.211 gestiones realizadas desde marzo y un tiempo de respuesta promedio de 7 días, la plataforma busca terminar con el papel y sumar control en tiempo real sobre la productividad de los empleados municipales.

Ricardito cruzó el charco bien acompañado (la golosina uruguaya desembarca en Argentina de la mano de Billiken)

Ricardito es fabricado por la empresa uruguaya Chocolates Haas y llegó a Argentina con un doble objetivo: reencontrarse con los uruguayos que viven allí y conquistar nuevos consumidores. Argentina siempre fue un mercado de especial interés para la tradicional golosina uruguaya y, según explicaron desde la empresa, el desembarco responde principalmente a una demanda sostenida de compatriotas que buscaban volver a encontrar el producto. A esto se suma el desafío de presentar Ricardito al público argentino y posicionarlo como una golosina asociada a la identidad uruguaya.