Maximiliano Casal, el nuevo presidente del directorio de Endeavor Uruguay, quiere volver a poner a los fundadores en el centro de la organización y medir el éxito menos por la cantidad de emprendedores que ingresan a la red que por la capacidad de esos empresarios para escalar, multiplicarse y generar nuevos casos de éxito. Fintech, inteligencia artificial y biotecnología aparecen como algunos de los sectores con mayor potencial.
Hay una palabra que Casal repite varias veces cuando habla del futuro del ecosistema emprendedor uruguayo: escala. No tanto por la cantidad de nuevas startups que puedan aparecer, sino por la posibilidad de que las compañías que ya lograron despegar sean capaces de crecer, salir al mundo y, en el camino, generar nuevos emprendedores.
Ese es, en buena medida, el norte que se plantea Casal tras asumir como nuevo presidente del directorio de Endeavor Uruguay. Casal quiere volver a colocar a los fundadores en el centro de la escena, entendiendo que las necesidades de quienes emprenden también están cambiando al ritmo de un mundo que se transforma cada vez más rápido.
“Mi objetivo es que sea una organización como ha sabido ser en el pasado en distintas instancias, pero 100% enfocada con los emprendedores como el centro”, señala Casal. La idea, explica, es entender qué necesitan quienes están al frente de las startups uruguayas, qué herramientas pueden ser útiles y qué iniciativas puede desarrollar Endeavor para acompañarlos tanto en las primeras etapas como cuando llega el momento de escalar.
El empresario, que conoce de primera mano el desafío de construir una compañía con vocación internacional a partir de Uruguay. Lo que percibe es que se está perdiendo el temor a pensar en grande. “Se ha empezado a perder el miedo a animarse”, afirma Casal, recordando una charla que había dado años atrás en Endeavor en la que planteaba que a los uruguayos les faltaba “creérnosla” y animarse a salir a “comernos el mundo”. Para el nuevo presidente de la organización, las generaciones más jóvenes ya vienen con otro chip.
Ese cambio, además, ocurre en un contexto en el que las compañías pueden construirse de otra manera. Si durante mucho tiempo el acceso a capital y las limitaciones propias de un mercado doméstico pequeño aparecían como obstáculos determinantes, Casal entiende que el escenario actual permite pensar globalmente desde el inicio. “Hoy en día ya no es una barrera, entonces podemos apuntar a crecer”, dice.
La internacionalización, de hecho, aparece como parte natural del ADN de los emprendedores uruguayos. Brasil, Argentina, Colombia, México y Estados Unidos son algunos de los destinos hacia los que, según observa, ya están mirando distintas startups locales. Y lo hacen muchas veces fundadores jóvenes, todavía con poca experiencia, pero con una combinación que Casal considera especialmente valiosa: ambición y actitud.
La apuesta de su gestión es que Endeavor pueda ayudar a que esa vocación internacional tenga más herramientas. En particular, busca fortalecer los vínculos entre Endeavor Uruguay y la red global de la organización, que tiene presencia en más de 55 países. La posibilidad de conectar a un emprendedor uruguayo con las oficinas de Endeavor en otros mercados, entiende, puede convertirse en un activo diferencial para quienes buscan desembarcar fuera del país.
“Mi idea es poder construir y reforzar esos puentes que en realidad creo que van a ser fundamentales”, explica. Casal evita plantearse una meta de cantidad de nuevos emprendedores, pero sí tiene claro qué indicador le gustaría ver crecer durante su gestión: el número de empresas uruguayas que alcanzan la categoría de outliers de Endeavor.
Actualmente, según detalla, ese grupo está integrado por Nowports (su empresa), DLocal, Nocnoc, Prex y Trafilea. Son compañías que cumplen determinados requisitos de crecimiento y escala dentro de la organización y que, para Casal, representan algo mucho más importante que un listado de empresas exitosas.
“Más que una meta numérica de X cantidad de nuevos emprendedores, lo que más me interesaría es que cada vez haya más emprendedores o empresas uruguayas en el grupo de los outliers de Endeavor”, plantea.
La razón es que esos casos tienen un efecto que trasciende a la propia compañía. Cuando una startup consigue crecer a gran escala, aumenta también su capacidad para generar nuevos negocios, atraer talento, conectar con inversores y, sobre todo, formar personas que posteriormente pueden convertirse en fundadores.
Ahí aparece el concepto que Casal considera central para el futuro del ecosistema: los “multiplayers”. La lógica consiste en que la compañía construye una primera generación de empleados y parte de esas personas, con el tiempo, salen a crear sus propios emprendimientos. Es un fenómeno que, según Casal, ya puede verse alrededor de DLocal y que incluso tiene su propia denominación informal: la “DLocal mafia”. “Eso es lo que tenemos que generar: que haya cada vez más multiplayers”, resume.
Para él, esa es una métrica mucho más relevante que contabilizar cuántos emprendedores nuevos ingresan cada año a Endeavor. Uruguay, por su tamaño y densidad poblacional, naturalmente no puede generar cientos de nuevos emprendedores de escala todos los años. Por eso, considera que perseguir únicamente esa cifra puede convertirse en una “vanity metric”. “La cantidad de emprendedores no es tan importante como la calidad de los emprendedores”, afirma.
En ese punto, Casal encuentra una referencia que considera especialmente valiosa en la experiencia de Chile, donde entiende que el concepto de círculo virtuoso emprendedor fue llevado a una escala que Uruguay debería intentar replicar, con las proporciones y posibilidades propias del país.
En ese marco también se inscribe la próxima gala de Endeavor Uruguay, prevista para el 3 de setiembre, que tendrá como speaker a Gonzalo García, CEO de Despegar. García ha atravesado distintos roles, tamaños de compañías y procesos de transformación empresarial, una experiencia que considera particularmente útil en un contexto de cambios acelerados. “Creo que nos va a poder contar un poco o mucho de todo lo que ha aprendido y eso va a ser bueno para todos los participantes”, sostiene.