La compañía proyecta una inversión total cercana a los US$ 2 millones para acompañar su crecimiento, que incluirá aperturas en Uruguay y el desembarco en nuevos mercados. “Para 2026 estamos proyectando un plan de expansión tanto a nivel nacional como internacional, con foco en Brasil y Argentina, lo que marca un paso muy importante en el crecimiento de la marca en la región”, señalaron.
Según explicaron, el ingreso a estos países implica costos significativamente más altos en comparación con el mercado local. “Al ingresar en nuevos países, los costos operativos y de instalación son mayores en relación a Uruguay, donde ya contamos con una estructura consolidada”, aseguraron.
En ese marco, indicaron que la inversión total estimada para las aperturas se ubica en el entorno de los US$ 2 millones, con potencial de incrementarse si se concretan nuevas ubicaciones en mercados estratégicos. Para este año, la compañía proyecta seis nuevas tiendas, dos en Uruguay y cuatro en el exterior. “Este año marca un hito muy importante para nosotros, ya que estaremos concretando el desembarco en Brasil y Argentina, dos mercados clave dentro de nuestra expansión regional”, destacaron.
Además, adelantaron que continúan en conversaciones para sumar nuevas ubicaciones, por lo que el número podría crecer en función de las oportunidades que surjan. El plan estratégico se apoya en tres pilares: consolidación de marca, mejora de la experiencia en tienda y expansión sostenible. En el mercado local, el foco está puesto en seguir fortaleciendo el posicionamiento de Mumuso como una marca accesible, innovadora y alineada con las tendencias globales.
En esa línea, la empresa avanza en la optimización de su red comercial, incluyendo la mudanza a un nuevo local en Punta Carretas. “Estamos renovando nuestro layout para que la experiencia sea más innovadora, con foco en eficiencia operativa, rotación de producto y adaptación a las preferencias del cliente local”.
Uruguay cumple además un rol clave como plataforma de prueba y funciona como un mercado de validación para la marca, a partir del cual se impulsa el crecimiento regional. La selección de nuevos mercados responde a un análisis integral que combina variables comerciales, operativas y estratégicas. Evalúan el potencial de consumo y la afinidad con el concepto de la marca, buscando plazas donde su propuesta pueda conectar rápidamente con el público.
También priorizan ubicaciones con alto flujo y un posicionamiento alineado a la marca, al tiempo que consideran aspectos como la viabilidad logística, importaciones, costos y regulaciones, factores determinantes al momento de desembarcar en un nuevo país. La adaptación al mercado local es otro eje central. “Trabajamos constantemente para ajustar nuestra propuesta a las preferencias y hábitos de consumo de cada país, manteniendo una identidad global basada en diseño, accesibilidad y tendencia”, señalaron.
En Uruguay, el análisis es permanente. Estudian el comportamiento del cliente en tienda, la rotación de productos y las categorías con mayor demanda, lo que permite ajustar el surtido según la estacionalidad, el poder adquisitivo y las tendencias locales. También reconocen aprendizajes en el proceso. “Algunos artículos funcionan mejor en determinadas zonas y otros que trajimos con dudas terminaron superando las expectativas”.
Al mismo tiempo, la compañía trabaja en mejorar su rentabilidad y eficiencia, optimizando el mix de productos y priorizando las categorías con mayor rotación y margen para maximizar el rendimiento por metro cuadrado. Además, avanza en eficiencia operativa y tecnología. “Estamos comenzando a incorporar herramientas de inteligencia artificial en distintas áreas del negocio, lo que nos permite mejorar la toma de decisiones”. A nivel comercial, el foco también se ajusta, orientando la inversión en marketing hacia estrategias de performance, con prioridad en acciones que impacten directamente en las ventas.