Brasileños maduros vienen de compras

Desde el verano pasado e incluso desde la depreciación del real, es notoria la presencia de brasileños en Uruguay. Pero ¿qué sabemos de ellos? Básicamente son personas de más de 30 años; con renta familiar mayor a R$ 4.650,00 (reales); grado de estudio secundario y nivel superior; les gusta hacer compras y comer bien; utilizan el automóvil (73,2%); y se hospedan en hotel (58,9%). Antes de viajar obtienen información a través de Internet y agencias de viaje. El principal motivo de su viaje a Uruguay son las compras (38,1%); mientras que por las bellezas naturales lo hace un 10,4%, y por diversión nocturna o social, un 9,9%. El siguiente dato hay que tenerlo en cuenta para esta temporada: el precio es algo muy considerado a la hora de decidirse entre un viaje internacional o recorrer Brasil, y para el 56%, es el factor determinante. Una vez en Uruguay, les gustaría conocer Rivera, que encabeza la lista con un 28,2%; Montevideo (26,7%) y Punta del Este (19,1).

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.