Garrapata bovina: vacuna uruguaya superó su primera prueba a campo y mostró señales alentadoras

Más de 3.000 bovinos participaron del primer ensayo piloto de una vacuna desarrollada en Uruguay para controlar uno de los principales problemas sanitarios de la ganadería. El estudio dejó resultados parciales y nuevas líneas de trabajo.

 

Fuente: MGAP
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El primer ensayo piloto a campo de una vacuna uruguaya contra la garrapata bovina dejó resultados preliminares alentadores, aunque todavía con diferencias marcadas entre establecimientos y aspectos a ajustar antes de pensar en una herramienta de uso extendido. La prueba involucró a más de 3.000 animales vacunados en siete departamentos y permitió validar capacidades de producción, distribución y monitoreo en condiciones reales.

El desarrollo corresponde a la startup uruguaya Scaffold Biotech, impulsada por la iniciativa LAB+ del Institut Pasteur de Montevideo, y busca aportar una nueva herramienta frente a uno de los principales desafíos sanitarios de la ganadería uruguaya. La garrapata bovina no solo impacta sobre la productividad del rodeo, sino que también genera costos sanitarios y condicionamientos comerciales vinculados al control de residuos y la trazabilidad.

Los resultados preliminares fueron presentados este martes en la sede del Institut Pasteur de Montevideo, en una actividad que reunió a autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), técnicos de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), investigadores, veterinarios y productores.

El ensayo se llevó adelante entre noviembre de 2025 y abril de 2026 en 10 establecimientos rurales distribuidos en siete departamentos del país. Participaron unos 4.000 bovinos, de los cuales aproximadamente 3.000 recibieron la vacuna experimental y cerca de 1.000 integraron grupos de control.

Durante la presentación, los investigadores Agustín Correa y Matías Machado explicaron que el estudio permitió validar por primera vez, en condiciones reales y a escala territorial, aspectos vinculados a la producción, distribución, aplicación y seguimiento de una vacuna desarrollada íntegramente en Uruguay.

Uno de los resultados destacados fue el perfil de seguridad observado. Según el equipo técnico, no se detectaron reacciones adversas en los animales vacunados ni efectos negativos sobre parámetros reproductivos, incluso en predios donde participaron vacas preñadas.

Además, los investigadores señalaron que los animales vacunados desarrollaron respuesta inmune frente al parásito y que en algunos establecimientos se observaron señales favorables asociadas a una reducción de la infestación y del potencial reproductivo de la garrapata.

Sin embargo, aclararon que los resultados fueron heterogéneos entre establecimientos y potreros debido a diferencias sanitarias y ambientales de cada predio, un fenómeno identificado como “efecto potrero”, que condicionó parte de la interpretación de los datos.“La señal de impacto biológico existe; el camino ahora es reducir la variabilidad y optimizar la respuesta”, sostuvo Correa durante la presentación.

Otro de los aspectos destacados fue la capacidad de producción alcanzada durante el proyecto. El equipo logró fabricar más de 15.000 dosis bajo estándares GMP, en una planta desarrollada específicamente para esta iniciativa.

Desde el Institut Pasteur de Montevideo también destacaron el trabajo conjunto entre investigadores, técnicos territoriales, organismos públicos y productores rurales. El director ejecutivo de la institución, Carlos Batthyány, valoró especialmente la articulación lograda para enfrentar un problema sanitario de alcance nacional y regional.

Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, sostuvo que el objetivo actual no es erradicar la garrapata, sino mejorar su control, reducir la carga parasitaria en el campo y disminuir las pérdidas productivas.

El jerarca también recordó las crecientes exigencias sanitarias internacionales vinculadas al control de residuos y al seguimiento de tratamientos acaricidas, un escenario que volvió a poner el tema entre las prioridades del sector.

La próxima etapa del proyecto estará enfocada en ajustar la formulación vacunal, fortalecer el diseño experimental y avanzar hacia nuevos ensayos para mejorar la eficacia de la herramienta antes de pensar en un eventual escalado productivo. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el MGAP y la DGSG para reforzar el control de la garrapata bovina, considerada actualmente uno de los principales desafíos sanitarios de la ganadería uruguaya.