El déficit hídrico registrado en Uruguay durante el verano de 2025/2026 puso de manifiesto los desafíos que enfrentan los productores en períodos de menor disponibilidad de agua. En el departamento de Soriano, por ejemplo, las precipitaciones se ubicaron un 73,8% por debajo del promedio entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, según un informe del Grupo de Monitoreo de la Situación Hídrica del Gobierno uruguayo. Ante este escenario, se amplió a 12 departamentos las medidas de asistencia destinadas a los productores afectados por el déficit hídrico.
Según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en el mismo ciclo el rendimiento promedio de la soja cayó un 45%, hasta alcanzar los 1.721 kilogramos por hectárea. La producción se situó en 1,98 millones de toneladas, casi la mitad del volumen registrado en la temporada anterior.
Esto pone de relieve la importancia de monitorear la disponibilidad hídrica y las condiciones de los cultivos a lo largo de todo el ciclo, especialmente en períodos de menor disponibilidad de agua.
“En un escenario de menor disponibilidad de agua, el desafío no consiste únicamente en regar, sino en tener un mayor control sobre el sistema y sobre el uso de este recurso. La integración entre equipos y tecnología permite transformar los datos de la operación en información para la toma de decisiones, aportando mayor previsibilidad al manejo”, afirma Luiz Alberto Roque, CEO de Bauer LATAM e Irricontrol.
En este contexto, el seguimiento de las condiciones del suelo y del clima, así como de los volúmenes de agua aplicados a lo largo del ciclo, puede contribuir a ajustar el manejo de acuerdo con las necesidades de cada área.
La experiencia reciente se produce en un mercado que también viene ampliando sus inversiones en riego. Según la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del MGAP, entre mayo de 2020 y setiembre de 2025 se presentaron 518 proyectos vinculados al riego en Uruguay, con 265 millones de dólares en inversiones específicas en infraestructura y tecnología de riego. El relevamiento contempla sistemas de riego, obras hídricas, energía asociada al bombeo y equipos destinados al uso eficiente del agua.
Durante la Expoactiva 2026, realizada en el departamento de Soriano, el presidente Yamandú Orsi destacó la elaboración de una Estrategia Nacional de Riego frente a los desafíos relacionados con la disponibilidad de agua. La iniciativa reforzó el espacio que el riego viene ocupando en la agenda productiva y en la planificación agrícola del país.
La agenda avanzó en las semanas siguientes y en abril de 2026 se presentaron los lineamientos estratégicos para impulsar el riego como política productiva y se avanzó en el proceso de elaboración de un Plan Nacional de Riego. La iniciativa involucra a diferentes organismos públicos y considera al riego como un área estratégica para aumentar la capacidad productiva y la adaptación del sector agropecuario a la variabilidad climática.
Para los productores de regiones agrícolas como Soriano y Mercedes, la expansión de la infraestructura de riego también incrementa la necesidad de monitorear el funcionamiento de los equipos y utilizar los datos disponibles para orientar el manejo. De este modo, el riego pasa a involucrar no solo la disponibilidad de agua, sino también planificación, monitoreo y control.
En este escenario, los pivotes centrales de Bauer responden a la demanda de sistemas capaces de regar áreas de diferentes dimensiones, mientras que las tecnologías de Irricontrol permiten monitorear y controlar los equipos de forma remota, programar los riegos, realizar el seguimiento de los datos operativos y recibir alertas. La integración entre infraestructura y gestión digital amplía la capacidad de seguimiento de los sistemas y facilita el control de diferentes áreas del establecimiento.
Para Roque, la gestión de los recursos disponibles depende de la capacidad de monitorear la operación y utilizar esa información para orientar las decisiones de manejo.
“Cuando el productor logra monitorear la operación y tomar decisiones basadas en información, aumenta el control sobre un recurso que tiene un impacto directo en la productividad”, afirma.