El ferry, de 130 metros de largo, viaja sobre un barco semisumergible especialmente diseñado para transportar cargas de gran porte. Para embarcarlo fue necesario sumergir la cubierta del transportador, ubicar el China Zorrilla con ayuda de remolcadores y luego elevar nuevamente la estructura para asegurar la embarcación durante el recorrido.
El paso por el Estrecho de Magallanes será una nueva etapa importante del viaje, ya que permitirá al convoy dejar atrás el Pacífico Sur y continuar bordeando la costa argentina rumbo al Río de la Plata. El ferry fue diseñado para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos y cuenta con un sistema de almacenamiento de energía de más de 40 MWh, compuesto por miles de módulos destinados a su operación marítima.
Antes de iniciar este traslado, el China Zorrilla atravesó distintas pruebas de sus sistemas de propulsión, maniobrabilidad y control. Su llegada a Uruguay será un paso relevante para la incorporación de la movilidad eléctrica al transporte marítimo de pasajeros en la región y marcará el comienzo de una nueva etapa para esta embarcación.