¿Ya te compraste una camiseta de la selección? Puma hizo un negocio redondo

Soy Celeste, soy Celeste, Celeste soy yo…es el grito que sigue resonando en todo el territorio nacional. Y la camiseta de la selección uruguaya se convierte en un símbolo a pesar de que no todos los uruguayos tengamos una. La Celeste se vende como pan caliente y no sólo la oficial de Puma, que cuesta 1.890 pesos sino también las “genéricas” muy parecidas, cuyos precios oscilan entre 500 y 800 pesos. La marca de indumentaria Puma, que tiene contrato con Uruguay hasta el 2014, parece haber hecho un excelente negocio.

A saber: semifinalista en el Mundial de Sudáfrica 2010; finalista Copa del Mundo Sub-17 y Campeón de América 2011. Y de yapa, participación en el Mundial sub-20 en Colombia y Juegos Olímpicos de 2012. Antes de la Copa América, Fabián Mandel, representante de Puma en Uruguay nos confirmaba que la venta de camisetas venía “muy bien” y que el contrato con la selección culmina luego del mundial 2014. Hay muchos que ya reclaman cambios en la camiseta, como la eliminación de los soles de fondo y del cuello. ¿Qué propondrías?

 

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.