Uno de cada cinco suscriptores de TV paga tiene Cablevisión

A fines del 2010, en todo el país había 490.000 abonados a la televisión paga. En ese contexto Cablevisión, la empresa que en 1995 empezó a operar en Uruguay como TVC cerró el primer trimestre del 2011 con casi 106.000 suscriptores, cifra que lo que equivale a casi 1 de cada 5 suscriptores en Uruguay. Su operación más fuerte está en Montevideo, donde ostenta, según los últimos datos auditados por Ursec (www.ursec.gub.uy), el 25% del mercado. Pero su apuesta a crecer viene de la mano de la tecnología y el interior del país.

Desde 2006 lleva invertidos US$ 19 millones y estima cerrar el 2011 con una inversión adicional de US$ 5,7 millones para desarrollar redes y tecnología, instalaciones y decodificadores. Actualmente opera en Montevideo, Canelones, San José, Artigas, Rivera, Salto, Paysandú y Tacuarembó. Entre sus plantes inmediatos está la transmisión de la Copa América en alta definición para Montevideo y la introducción de Salto y Paysandú en el mundo digital y de Alta Definición. El abono básico cuesta 786 pesos por mes y si le sumás 300 pesos podés acceder al servicio Max HD (por el decodificador tenés que pagar 2.000 adicionales).

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.