Pluna eleva de 7 a 11 frecuencias semanales a la “capital ecológica” de Brasil

Como se le dificulta sumar destinos en Argentina, Pluna sigue apostando a Brasil. A partir del jueves pasado incrementó sus vuelos entre Montevideo y Curitiba pasando de 7 a 11 vuelos semanales. En menos de 2 horas y con tarifas promocionales muy atractivas. Curitiba, la capital del estado de Paraná, es considerado el eje de una de las zonas más pujantes de Brasil, por lo que el flujo de visitantes corporativos que llegan a la ciudad no ha parado de crecer, evalúan en la compañía aérea.

Pero también tiene el atractivo de ser la “capital ecológica” de Brasil lo que suma interés turístico para uruguayos y demás viajeros latinoamericanos, con playas, arte, cultura, arquitectura; un paseo en tren por las sierras paranaenses; aire puro, naturaleza virgen y el más absoluto relax en la paradisíaca Ilha do Mel, reserva ecológica de la Unesco, con 32 kilómetros de costa, acceso limitado a 5.000 visitantes y prohibida para autos. La población de Curitiba es de 1.788.559 habitantes, siendo la mayor ciudad del sur del país, y recientemente un estudio la puso en el primer puesto del país en lo que respecta a educación.

Todavía hay tiempo para sacar la visa e ir a Estados Unidos (sistema prioritario para uruguayos rumbo al Mundial 2026)

La Embajada de Estados Unidos mantiene un esquema de citas prioritarias para la visa destinada a quienes compraron entradas para el Mundial 2026. La medida alcanza a uruguayos que aún planean viajar al torneo, mientras crecen las solicitudes de periodistas. A su vez, la visa B1/B2 -la más solicitada- registró 23.444 emisiones en 2025. Aún no hay datos sobre el impacto del Mundial, aunque el proceso sigue con normalidad.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.