“Humo blanco” para terminal de granos en Puerto de Montevideo

A más de un año y medio de adjudicada la licitación, la Administración Nacional de Puertos pondrá hoy “el gancho” en el contrato con la firma Obrinel (subsidiaria de Christophersen) por la que ésta se hace del predio del Puerto de Montevideo donde se construirá una terminal de acopio y embarque de granos, con una inversión de US$ 65 millones. La concesión incluye la construcción y explotación de una terminal especializada en el acopio, embarque de astillas de madera y graneles en general, más la construcción de un puesto de atraque en el puerto capitalino.

El proyecto había estado demorado e incluso cuestionado por la Intendencia de Montevideo aduciendo que debajo de dónde se ubicaría la obra había un caño pluviométrico que podría verse afectado por el peso del acopio. La capacidad de acopio en principio sería de 120.000 toneladas. La terminal tendrá una capacidad de carga a buques de 2400 toneladas/hora.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

En 5 años los cambios logísticos estarán relacionados con nuevas conexiones regionales y alternativas de salida para la producción nacional

El país atraviesa un proceso de transformación logística que podría abrir nuevas oportunidades para los sectores productivo, industrial y de servicios durante los próximos cinco años. El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, señaló que, antes de capturar ese potencial, Paraguay todavía enfrenta tres grandes desafíos que limitan el crecimiento de las industrias: el acceso al financiamiento, la formación de capacidades técnicas y la necesidad de una planificación territorial y logística acorde con el desarrollo productivo.