El comercio electrónico uruguayo todavía tiene espacio para crecer. Mientras que en China su penetración se ubica entre el 30% y el 50%, en Estados Unidos supera el 20% y en Argentina ronda entre el 14% y el 15%; en Uruguay se sitúa cerca del 10%.
En ese escenario, el país se ubicó en el octavo puesto del ranking mundial de crecimiento del e-commerce en 2025, con un aumento interanual del 31% en términos reales, medido en dólares. El dato surge de un reporte elaborado junto con la Cámara de la Economía Digital del Uruguay (CEDU).
En ese contexto, Mercado Libre también registra un crecimiento sostenido. Según Gamba, 9 de cada 10 internautas uruguayos ya compran por internet. La plataforma cerró 2025 con 18 ventas por minuto y actualmente procesa unos 23.000 envíos diarios a través de su red logística. “23.000 envíos por día es un Estadio Tróccoli lleno por día”, resumió el ejecutivo.
Históricamente, buena parte de las compras en la plataforma se concentraba en productos tecnológicos, como celulares, notebooks y televisores. Sin embargo, esa tendencia se amplió hacia otros rubros, entre ellos la moda y los supermercados, cuyas ventas crecen por encima del promedio.
En indumentaria, las herramientas tecnológicas ayudan a despejar algunas dudas habituales de la compra a distancia. Los videos que muestran cómo luce una prenda en otra persona, por ejemplo, permiten visualizar mejor el producto antes de decidir.
La plataforma también modificó sus condiciones comerciales: redujo de $ 1.500 a $ 1.000 el monto mínimo de compra de referencia para acceder al envío gratuito e incorporó un programa de lealtad que ofrece envíos sin costo en productos de más de $500 y un 5% de cashback, sujeto a las condiciones del beneficio. Estos cambios acompañan la incorporación de nuevos hábitos de consumo. “Una vez que empiezan a comprar y comprar nuevas categorías, vemos que la recurrencia aumenta”, afirmó Gamba.
Entre los rubros con mayor potencial, el ejecutivo destacó los supermercados, en particular por las posibilidades que ofrece el comercio electrónico a quienes viven lejos de los principales centros urbanos. “Vos estás en un campo de Rivera o en Tacuarembó y podés comprar el mismo producto que estando en Montevideo”, explicó. La posibilidad de acceder a una oferta amplia sin trasladarse hasta otra localidad constituye una de las oportunidades de desarrollo de esta categoría.
La decoración y los textiles también tienen margen de expansión. En productos como sillones y otros artículos para el hogar, la dificultad de apreciar las texturas o imaginar cómo quedarán en un ambiente puede frenar la compra por internet. En ese sentido, el ejecutivo mencionó que para reducir esa barrera, Mercado Libre cuenta con herramientas de inteligencia artificial que permiten cargar una fotografía de un mueble y probar distintos fondos, con el objetivo de visualizar cómo se integraría en un espacio determinado y bajo diferentes condiciones de iluminación.
Durante la entrevista, Gamba también se refirió a las nuevas oficinas de Mercado Libre en Uruguay, que calificó como “un lujo”. El ejecutivo señaló que la empresa observa una mayor concurrencia, aunque mantiene un esquema flexible en el que cada persona decide si asiste presencialmente. El espacio fue diseñado con más posibilidades de encuentro y trabajo colaborativo. Según detalló, la compañía duplicó la cantidad de salas de reuniones respecto de su sede anterior e incorporó áreas destinadas al brainstorming, equipadas con sillones y pantallas para desarrollar ideas en equipo. “Se nota la energía que se genera al estar todos juntos”, sostuvo.