La Federación Uruguaya de Basketball (FUBB) estima en unos US$ 10 millones la inversión para construir un estadio multipropósito en el Parque Roosevelt, en Canelones. La cifra es preliminar y podrá ajustarse cuando se avance hacia el proyecto ejecutivo. La iniciativa se presentará públicamente el miércoles 28 de octubre, a las 18:30, en la oficina administrativa del Parque Roosevelt.
La propuesta comenzó a trabajarse hace aproximadamente un año, a partir de la idea de instalar un complejo polideportivo y multipropósito en un espacio ubicado frente al Géant, donde anteriormente funcionó un parque de juegos que no prosperó. Según explicó José Freitas, director del Parque Roosevelt, a partir de la disponibilidad de ese terreno se empezó a trabajar en conjunto con la Federación.
El proyecto ya fue presentado formalmente ante la Intendencia de Canelones, acompañado de estudios de detalle vinculados al tránsito y al drenaje hidráulico. De acuerdo con Freitas, la iniciativa se encuentra en condiciones de ser evaluada por la Junta Departamental. Antes de esa instancia, se realizará una presentación pública dirigida a la comunidad y a los consejos municipales, en la que se darán a conocer los detalles de la propuesta.
En cuanto al entorno, Héctor Asir, presidente de la FUBB, señaló que el predio seleccionado ya cuenta con una superficie intervenida y que actualmente no tiene árboles. Además, explicó que el proyecto contempla incorporar nuevas especies, con el objetivo de reducir el impacto sobre el entorno y contribuir al espacio público.
Para avanzar con la iniciativa, la FUBB necesita acordar con la Intendencia de Canelones un comodato por un plazo de entre 25 y 30 años. Según explicó Asir, ese período es clave para respaldar la inversión. Una vez firmado el acuerdo, la institución prevé avanzar hacia el proyecto ejecutivo, etapa en la que podrá ajustarse el presupuesto.
Respecto al financiamiento, el presidente de la Federación señaló que mantienen conversaciones con CAF, el Banco República y República AFISA, con el asesoramiento de PwC y de profesionales vinculados a la arquitectura, la construcción y las finanzas. Además, durante una gira de la selección por China, representantes de la FUBB mantuvieron contactos con empresas especializadas en el montaje y el equipamiento de este tipo de escenarios. Sin embargo, el financiamiento todavía no está confirmado.
En cuanto a las características de la infraestructura, el complejo contempla una cancha principal con capacidad para entre 3.500 y 4.500 personas, una segunda área con dos módulos deportivos, espacios exteriores destinados a actividades para la ciudadanía y un estacionamiento para 500 vehículos. Este último podría utilizarse en coordinación con las actividades de la Criolla.
Más allá de la actividad deportiva, la FUBB proyecta un modelo de negocio con distintas fuentes de ingresos. Según explicó Emilio Martorano, gerente financiero de la Federación, se buscará comercializar los derechos de nombre (naming rights) y espacios publicitarios tanto en el interior del estadio como en sus pantallas LED. A su vez, se prevé alquilar el recinto para ferias, exposiciones, eventos de la Intendencia y actividades privadas, además de destinar espacios a oficinas comerciales y servicios. El estacionamiento también podría generar ingresos durante todo el año.
En el plano deportivo, el estadio podrá recibir actividades de las selecciones nacionales mayores y juveniles, partidos de la Liga Uruguaya, la Segunda División y la Liga Femenina, además de encuentros internacionales y competencias de otras disciplinas. En ese sentido, la estructura modulable permitirá adaptar el recinto a distintos deportes y formatos de eventos, con la intención de aprovechar la infraestructura durante todo el año y no depender exclusivamente del calendario del básquetbol.
Por último, la Federación espera que la construcción genere oportunidades laborales y que el funcionamiento del complejo impulse la actividad comercial y de servicios en la zona. No obstante, la concreción del proyecto dependerá de los avances en el acuerdo con la Intendencia de Canelones, las instancias de evaluación correspondientes y la obtención de los recursos necesarios para financiar la inversión.