Los nuevos plásticos estarán fabricados con materiales reciclados, provenientes de residuos industriales y de consumo, lo que permite reducir la huella de carbono, disminuir el uso de materiales vírgenes y contribuir a la reducción de residuos. Este tipo de producción también implica un menor consumo de energía y una disminución en la emisión de gases de efecto invernadero.
Las tarjetas mantendrán las mismas condiciones de durabilidad, flexibilidad y funcionamiento técnico que las actuales, incluyendo chip y tecnología de pago sin contacto, y podrán identificarse mediante un símbolo distintivo en el dorso.
En paralelo, OCA incorpora un sistema de muescas que facilita la identificación de las tarjetas por parte de personas con discapacidad visual, promoviendo una mayor autonomía en su uso cotidiano. A través del tacto, los usuarios podrán diferenciar los distintos productos: las tarjetas de crédito Mastercard contarán con una muesca cuadrada, las de OCA Blue con una muesca redondeada y las de crédito Visa presentarán una terminación lisa. Esta solución permite identificar correctamente la tarjeta y su orientación al momento de realizar pagos, brindando mayor seguridad e independencia.
Los nuevos plásticos comenzarán a emitirse a partir de junio para nuevos clientes. En el caso de los clientes actuales, la migración se realizará de forma progresiva a medida que se renueven sus tarjetas vigentes, asegurando una transición ordenada hacia esta nueva propuesta.
“Creemos que la innovación está en resolver necesidades reales de nuestros clientes. Estas tarjetas mejoran la experiencia en dos dimensiones concretas: hacen más simple su uso para personas con discapacidad visual y reducen el impacto ambiental. Es un paso más en la evolución de nuestra propuesta” señaló Ignacio Mariño, gerente de Negocios de OCA.